Una de las leyes de tránsito más básicas es mantener la circulación por la pista derecha y utilizar la izquierda para realizar maniobras de adelantamiento. Sin embargo, basta con darse una vuelta por las calles y autopistas de nuestro país para evidenciar que la regla no se sigue al pie de la letra.
Y es que conducir de manera segura no depende únicamente de respetar los límites de velocidad o las señales de tránsito. También implica comprender que las carreteras y autopistas funcionan bajo determinadas reglas de convivencia.
En Chile, la Ley de Tránsito establece que los vehículos que circulen a una velocidad inferior a la máxima permitida deben hacerlo por la derecha. Asimismo, señala que quien adelante o sobrepase a otro vehículo debe hacerlo por la izquierda y regresar a la pista derecha una vez que exista una distancia suficiente y segura.
“Muchas veces la seguridad vial se asocia exclusivamente a evitar excesos de velocidad o al uso del cinturón de seguridad. Sin embargo, también existe una dimensión de convivencia: señalizar, mantener una distancia adecuada, respetar las pistas y entender cuándo corresponde adelantar son acciones simples que hacen que el comportamiento de todos sea más predecible”, explica Gianni Lanni, subgerente de Servicios en Gama Mobility.
El problema de no liberar la pista izquierda
La lógica detrás de esta norma es sencilla: cuando cada pista cumple una función clara, el comportamiento de los vehículos se vuelve más predecible. Un conductor que circula regularmente por la derecha deja disponible la pista izquierda para quienes necesitan adelantar.
En cambio, cuando ambas pistas son utilizadas indistintamente para circular a cualquier velocidad, se generan situaciones en las que vehículos que desean adelantar quedan bloqueados, aumentando los cambios de pista, las frenadas y las maniobras inesperadas.
De hecho, la propia señal de “Mantenga su derecha” tiene como propósito dejar libres las pistas de la izquierda para facilitar los adelantamientos.
El problema no necesariamente está en quienes conducen a velocidades reducidas. El riesgo aparece cuando un vehículo permanece innecesariamente en la pista izquierda, obligando a otros conductores a frenar, cambiar de pista o intentar adelantar por lugares que pueden resultar menos seguros.
La normativa chilena contempla excepciones para el sobrepaso por la derecha en determinadas circunstancias, pero establece como regla general el adelantamiento por la izquierda.
Promover este tipo de conocimientos forma parte de una visión más amplia de la movilidad. Una conducción responsable no solo consiste en contar con vehículos adecuados o mantenerlos en buenas condiciones, sino también en contribuir a una cultura vial donde las decisiones de cada conductor consideren al resto de quienes comparten la vía.