Gran Hermano Generación Dorada (Argentina) fue el escenario del momento más violento de la temporada, donde Tamara Paganini y la chilena Jennifer “Pincoya” Galvarini estuvieron a punto de terminar a los golpes durante una tensa discusión que incluyó amenazas e insultos de grueso calibre.
El enfrentamiento verbal fue escalando hasta niveles preocupantes, afirmó el medio trasandino Perfil, el que casi se desborda completamente de no ser por la intervención del “Big”.
Violenta pelea de Pincoya en Gran Hermano Argentina
En concreto, la voz de “Gran Hermano” terminó pidiéndole al resto de los participantes que interrumpan la pelea de la argentina con la “Pincoya” para detenerlas antes de que se produjera una agresión física.
El detonante fue un robo de cigarrillos y una supuesta acusación injusta. Ambas se pusieron cara a cara y empezaron a insultarse. “Sos cobarde, traicionera y mentirosa”, lanzó Paganini. “Vos sos mala clase, desleal”, retrucó la chilena.
En ese momento y en el fragor de la discusión, Pincoya la acusó de haberla escupido, extendió su brazo, cerró el puño y amagó con pegarle un puñetazo en el rostro en dos oportunidades mientras no paraba de insultarla.
Por su parte, Tamara negó el escupitajo: “Te soplé, no seas tarada”. Visiblemente alterada, la participante oriunda de Chile arengó a su adversaria para que la golpeara. “¡Pégame, dale, pégame!” gritó Pincoya, que, en una clara provocación, hasta le quitó los lentes.
“Por favor, intenten calmar a Pincoya y a Tamara”
En ese momento, intervino el “Big” pidiendo calma sin obtener respuesta de las participantes involucradas, que seguían insultándose mutuamente. “Basta, chicas, terminó la actividad, regresen a la casa”, dijo la voz en off.
Luego siguió y agregó: “Por favor, intenten calmar a Pincoya y a Tamara. Le pido a alguien que esté un poco más tranquilo que intente separar esta situación; no se queden mirando para que llegue a un extremo innecesario”.
La escena generó un gran revuelo en las redes, donde los espectadores del programa dieron su opinión al respecto. Si bien hubo variedad de miradas acerca de lo sucedido, lo cierto es que en general condenaron el hecho, consideraron que las discusiones habían llegado demasiado lejos y hasta hubo pedidos de sanción hacia ambas jugadoras.