EL reportaje realizado por el área de investigación de Radio Bío Bío reveló nuevos antecedentes sobre el manejo de datos de emisiones de azufre por parte de ENAP, planteando eventuales responsabilidades por el uso de una metodología distinta a la establecida en la normativa ambiental.
La situación está siendo investigada por la Superintendencia del Medio Ambiente y la Fiscalía, mientras los habitantes de Concón exigen explicaciones sobre la información ambiental que han recibido durante años.
Freddy Ramírez, alcalde de la comuna, abordó la crisis en entrevista con Radio Bío Bío, expresando su preocupación por la pérdida de confianza y la urgencia de esclarecer los hechos.
El alcalde Ramírez no ocultó su inquietud ante los hallazgos del reportaje y señaló que “nos preocupa todo”.
La posible manipulación de datos del programa de Prevención y Descontaminación Ambiental no solo tendría implicancias económicas, sino que plantea interrogantes sobre el impacto real en el medio ambiente y la salud pública.
“No podemos vivir hoy día sabiendo que nos pueden engañar, sobre todo en temas de salud pública y temas ambientales“, enfatizó el jefe comunal.
Consultado sobre si cree en la versión oficial de ENAP respecto a errores metodológicos o si sospecha de una alteración deliberada, Ramírez fue cauteloso pero firme.
Explicó que corresponde a la Superintendencia del Medio Ambiente y la Fiscalía determinar la verdad en sus investigaciones, reconociendo que no posee todos los elementos para juzgar.
Sin embargo, dejó en claro que el municipio ha mantenido comunicación directa con el presidente del directorio de ENAP y espera recibir información oficial sobre los nuevos antecedentes presentados al Senado entre lunes y martes de la próxima semana.
Exigencia de datos históricos y monitoreo independiente
La confianza quebrantada entre la empresa estatal y la comunidad emerge como el eje central de la crisis. Ramírez admitió que recuperar esa confianza “va a costar” y reclamó mayor proactividad de las autoridades ambientales.
“La proactividad está más bien dada por la municipalidad, por ENAP, que hemos sentado a conversar, pero creo que en esta mesa falta el Ministerio del Medio Ambiente, falta la mirada de la Superintendencia“, cuestionó, subrayando que el municipio no debería estar asumiendo un rol que corresponde a la institucionalidad ambiental del país.
Respecto a la posibilidad de solicitar estudios independientes para determinar las consecuencias de las diferencias en los registros sobre la calidad del aire y la salud de los vecinos, el alcalde fue claro en que espera que sean las instituciones competentes quienes entreguen esas certezas.
No obstante, dejó abierta la posibilidad de solicitar una auditoría ambiental independiente a la refinería, dependiendo de las orientaciones que reciba de la Superintendencia y la Seremi de Medio Ambiente.
“Efectivamente tenemos que pedir hoy día una mayor proactividad“, insistió, recordando que existen centrales de monitoreo instaladas en Concón manejadas por el Ministerio de Medio Ambiente.
El alcalde también fue enfático al exigir transparencia sobre los datos históricos. “Queremos saber desde cuándo hemos sido engañados, yo creo que eso es clave”, afirmó, aunque expresó su confianza en la palabra del actual presidente del directorio de ENAP, quien ha garantizado transparencia y que no volverán a ocurrir este tipo de situaciones.
Sin embargo, Ramírez advirtió que si se confirman nuevas irregularidades, “endureceremos nuestra postura, por supuesto, al máximo y ahí las condiciones cambiarían absolutamente”.
En cuanto a eventuales compensaciones, el jefe comunal fue más allá de la idea de reparaciones puntuales. Planteó que ENAP, especialmente considerando las utilidades históricas de los últimos dos años, debería asumir una responsabilidad comunitaria permanente con inversiones directas en la comuna.
El equipo jurídico municipal ya está evaluando hacerse parte de acciones judiciales o presentar querellas si aparecen antecedentes que constituyan delitos.
De cara al futuro, Ramírez estableció tres exigencias concretas: datos reales y responsabilidades claras sobre lo ocurrido, un plan a largo plazo de ENAP con inversiones comunitarias y ambientales en Concón, y una revisión de la institucionalidad ambiental en Chile.
“Esto obliga a revisar la institucionalidad ambiental en términos metodológicos”, sentenció, llamando a encontrar un equilibrio entre desarrollo económico y protección del medio ambiente para las generaciones futuras.