Internacional
S√°bado 08 diciembre de 2018 | Publicado a las 08:16
Con centenas de detenidos en París partieron nuevas manifestaciones de "chalecos amarillos"
Por Felipe Delgado
La información es de Agence France-Presse
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Los “chalecos amarillos” comenzaban a manifestarse este s√°bado en Francia, en una nueva jornada de protestas antigubernamentales que ya se sald√≥ con m√°s de 300 detenidos en Par√≠s, en medio de un dispositivo de seguridad excepcional para evitar nuevos estallidos de violencia.

Unas 343 personas fueron detenidas a primera hora de la ma√Īana, indic√≥ la prefectura de polic√≠a. Las autoridades est√°n llevando a cabo controles en las estaciones de ferrocarril y en los puntos estrat√©gicos de la capital donde se congregan manifestantes ataviados con un chaleco fluorescente convertido en el s√≠mbolo de este movimiento de contestaci√≥n popular.

En toda Francia se han desplegado medidas de seguridad excepcionales, sobre todo en París, donde las escenas de guerrilla urbana del pasado sábado impactaron al país y al mundo. Cerca de 90.000 policías están desplegados en todo el territorio. Además, por primera vez en más de una década, se veían en la capital vehículos blindados de la gendarmería.

Todo el oeste de París, donde se encuentra el Palacio del Elíseo (sede de la presidencia) y la mayoría de ministerios, estaba cubierto de azul, el color de los furgones de la policía. Las patrullas bloqueaban el acceso a las principales plazas de la capital, incluida la de la Concordia, uno de los extremos de la avenida de los Campos Elíseos que va hasta el Arco del Triunfo.

Desde las 06:30 comenzaban a distinguirse algunos “chalecos amarillos”, como Herv√© Beno√ģt, que lleg√≥ acompa√Īado por tres amigos desde Dordo√Īa (suroeste). “¬°Hay que estar en Par√≠s para que nos escuchen!”, proclama. Como otros miembros de este movimiento, Beno√ģt reivindica un “aumento del poder adquisitivo y el restablecimiento del impuesto a la fortuna”, que el presidente Emmanuel Macron suprimi√≥ tras llegar al poder en 2017.

A pocas calles del Palacio del El√≠seo, en plaza de la Madeleine, se encontraban John y Dorian, de 31 y 29 a√Īos respectivamente. Unos gendarmes controlaron su identidad.

“¬°Es la segunda vez! En la estaci√≥n de metro ya nos quitaron todo, las gafas de piscina, bufandas, espinilleras…”, cuenta Dorian, procedente de un suburbio parisino. “Estamos aqu√≠ para que nos escuchen, pac√≠ficamente, esperamos que no degenere”.

Muchos de los “chalecos amarillos” se manifiestan sin violencia pero algunos se han radicalizado y sobre todo miembros de grupos de extrema derecha y extrema izquierda irrumpen en las protestas y se enfrentan a la polic√≠a.

Comercios atrincherados

En los Campos El√≠seos, epicentro de los disturbios el s√°bado pasado, decenas de “chalecos amarillos” comenzaron a reunirse, algunos con banderas francesas en las manos.

Los comercios de la zona amanecieron con paneles de madera en los escaparates para evitar potenciales da√Īos y saqueos. La Torre Eiffel, el museo del Louvre y las tiendas del barrio de la Opera mantendr√°n sus puertas cerradas a cal y canto.

Los hospitales de París también reforzaron los servicios de emergencia.

En algunas regiones de Francia, las autoridades prohibieron las manifestaciones, así como la venta y transporte de gasolina, los artificios pirotécnicos y productos inflamables o químicos, para evitar que los manifestantes prendan fuego a las barricadas.

Varias embajadas extranjeras han recomendado a sus ciudadanos residentes en Francia o de visita en la Ciudad de la Luz extremar las precauciones.

Esta ola de manifestaciones comenz√≥ el 17 de noviembre en oposici√≥n a un aumento de los impuestos a los combustibles, pero en las √ļltimas semanas se ha convertido en una protesta generalizada contra la pol√≠tica econ√≥mica y social del gobierno.

Macron cedió esta semana a algunas de las demandas de los manifestantes. Anuló el alza del gravamen a los combustibles, que formaba parte de un plan para combatir el cambio climático, y congeló los precios del gas y la electricidad durante los próximos meses.

Pero estas medidas no han sido suficientes para apagar la c√≥lera del los “chalecos amarillos”, un movimiento sin estructura ni dirigentes, que expresa el hartazgo de la clase media por la p√©rdida de poder adquisitivo.

“Esperamos al se√Īor Macron”

El primer ministro Edouard Philippe recibi√≥ el viernes por la noche a una delegaci√≥n de los llamados “chalecos amarillos libres”, un ala moderada de este movimiento que ha instado a la gente a no ir a Par√≠s este s√°bado.

“El primer ministro nos escuch√≥ y prometi√≥ comunicar nuestras reivindicaciones al presidente. Ahora esperamos al se√Īor Macron”, dijo a la salida de la reuni√≥n un portavoz del movimiento, Christophe Chalen√ßon.

El presidente, “que no quiere echar le√Īa al fuego”, se ha mantenido en silencio toda la semana, en medio de la peor crisis de su presidencia. Est√° previsto que hable la pr√≥xima semana.

El viernes por la noche se reunió durante cerca de una hora con unos 60 gendarmes de un escuadrón movilizado en los Campos Elíseos.

En las redes sociales proliferan los llamados a la dimisi√≥n de Macron, cuya popularidad se ha derrumbado, con apenas 23% de aprobaci√≥n tras a√Īo y medio en el poder.

Otros sectores se han sumado a la movilizaci√≥n antigubernamental, sobre todo los estudiantes, que han participado en protestas empa√Īadas por enfrentamientos con la polic√≠a.

Tendencias Ahora