La reunión en la Casa Blanca a puerta cerrada entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el de Brasil, Luis Ignacio Lula da Silva, se ha extendido este jueves más allá de las dos horas y sigue en marcha.
Estaba previsto que, como es habitual, la prensa pudiera ingresar al Despacho Oval al inicio del encuentro, pero, según fuentes brasileñas, Lula habría pedido a Trump que el contacto con periodistas se produzca una vez concluida la reunión.
Lula llegó a la Casa Blanca pasadas las 11.10 horas (local) para el primer encuentro que mantiene con Trump en Washington.
El encuentro coincide con las críticas de Brasil a Estadios Unidos por el operativo de captura de Nicolás Maduro en Venezuela, la guerra de Irán y las presiones sobre Cuba.
Se espera que aborden asuntos comerciales, el combate al crimen internacional y la cooperación en materia de minerales críticos, pues Brasil posee las segundas mayores reservas del mundo, por detrás de China.
El segundo mandato de Trump comenzó con tensiones con Brasil, país al que impuso aranceles en represalia por el proceso judicial contra el expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, aliado del mandatario estadounidense, condenado a 27 años de prisión por liderar un golpe de Estado contra Lula.
La relación se recondujo tras un breve encuentro durante la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, y una reunión bilateral en Malasia, en la que ambos mandatarios mostraron sintonía.
Sin embargo, el vínculo volvió a deteriorarse en los últimos días tras la expulsión, por parte de Washington, de un policía brasileño destinado en Miami, lo que llevó a Brasil a retirar las credenciales de un responsable estadounidense en Brasilia.
En marzo, Brasil ya había rechazado conceder un visado a un asesor vinculado a Trump que pretendía visitar en prisión a Bolsonaro.