Cerca de 10 millones de personas van a los urnas este jueves en Inglaterra, Escocia y Gales, en unas elecciones locales que evidentemente pondrán a prueba el liderazgo del gobierno Laborista de Keir Starmer.
Además de los comicios locales parciales en Inglaterra, donde están en juego 136 consistorios (cerca de 5.000 cargos) del total de 317 que tiene esta nación, también se celebran elecciones para renovar la composición de los parlamentos de Edimburgo (Escocia) y Cardiff (Gales).
Elecciones locales y futuro de Starmer
Dentro de Inglaterra, en estos comicios no se elegirán los máximos responsables de ciudades como Liverpool o Newcastle. La elección de alcalde de Londres está prevista en 2028.
Tampoco habrá elecciones en Mánchester o Birmingham, pero si en sus áreas metropolitanas (Greater Manchester y West Midlands, respectivamente).
Lo cierto es que para el Laborismo el panorama no es del todo favorable, con un Starmer que ha caído en las encuestas en los últimos meses, salpicado por el Caso Mandelson, exembajador inglés en Washington vinculado a Jeffrey Epstein.
De hecho, precisan medios como BBC y The Telegraph, las elecciones podrían marcar un ascenso del partido de derecha nacionalista ‘Reform UK’ de Nigel Farage, considerado como el ‘Padre del Brexit’.
Otro que podría ser beneficiado es el Partido Verde, del izquierdista Zack Polanski.
Hay que señalar que Starmer votó a primera hora en su local en la capilla de Westminster, próxima a su residencia oficial del 10 de Downing Street, acompañado por su mujer, Victoria Starmer.
Además de Starmer, la ministra principal de Gales, la laborista Eluned Morgan, depositó su voto en un colegio electoral de St. Davids, en Gales, mientras que el líder de los Verdes en Gales, Anthony Slaughter, votó en la Penarth, acompañado por Polanski.
En Escocia, el ministro principal escocés, John Swinney, del Partido Nacional de Escocia (SNP), acudió a su colegio electoral en la localidad de Burrelton, este escocés, con su esposa, Elizabeth, mientras que el líder laborista en Escocia, Anas Sarwar, hizo lo mismo pero en Glasgow, al oeste de la región.