El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, viajará esta semana a Washington para hacer una visita oficial a su homólogo estadounidense, Donald Trump, en medio de tensiones diplomáticas con Estados Unidos (EEUU), informaron este lunes fuentes gubernamentales.
La visita de Lula fue confirmada por el vicepresidente, Geraldo Alckmin, después de que se conociera por la prensa. Sin embargo, de momento ni la Presidencia ni el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño han ofrecido información oficial.
Alckmin, que habló con periodistas en São Paulo, dijo confiar en que, con esa visita, “se pueda fortalecer la buena química” que hubo en los encuentros anteriores entre Lula y Trump “en beneficio de dos grandes países, dos grandes democracias de Occidente”.
La visita de Lula a Washington se realizará el próximo jueves, según el diario O Globo, el primero que dio la noticia.
El viaje tendrá lugar en momentos de tensiones diplomáticas entre ambos países, que se agravaron la última semana con la expulsión de Estados Unidos de un policía brasileño destacado en Miami. Washington lo acusa de maniobras irregulares para arrestar al exdirector de Inteligencia del Gobierno de Jair Bolsonaro, condenado por el golpe de Estado y quien huyó a Florida.
El Gobierno brasileño respondió a esa medida con la retirada de las credenciales a un agente estadounidense destacado en Brasilia y con una protesta formal ante la Embajada estadounidense en el país.
La visita de Lula a Estados Unidos estaba inicialmente prevista para el pasado marzo, pero fue aplazada sin explicaciones por parte de ambos Gobiernos.
En marzo ocurrió otro roce entre ambos países: Brasil denegó el visado a un consejero de Trump que pretendía visitar en prisión a Jair Bolsonaro (2019-2022), quien fue condenado por tramar un golpe de Estado contra Lula.
En medio de esos episodios, Lula ha aumentado sus críticas hacia la política exterior Trump, en momentos en los que el líder progresista brasileño está a la baja en las encuestas de cara a las elecciones del próximo octubre, en las que se enfrentará al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente.
Esas críticas contrastan con la buena sintonía que presidió los primeros encuentros entre ambos, un breve saludo al margen de la Asamblea General de la ONU y una reunión de 50 minutos mantenida el pasado octubre en Malasia.
Durante ese encuentro, Trump expresó su admiración por la trayectoria de Lula y por el hecho de que este se recuperara políticamente tras una condena por corrupción que luego fue anulada, según contó posteriormente el canciller brasileño, Mauro Vieira.