Corea del Norte lanzó este jueves más de diez misiles balísticos de corto alcance hacia el mar de Japón, informó el Ejército de Corea del Sur, ante las crecientes tensiones intercoreanas después de que tres soldados surcoreanos resultaran heridos por la explosión de dos minas en la frontera en septiembre.
El Estado Mayor conjunto surcoreano dijo que detectó el lanzamiento alrededor de las 12:30 hora local (00:30 hora de Chile) desde la zona oriental de Wonsan, en Corea del Norte, y que los proyectiles, disparados hacia el mar de Japón (llamado mar del Este en las dos Coreas), volaron unos 250 kilómetros.
La cartera de Defensa japonesa también reportó la prueba, pero sin especificar el número de proyectiles.
Se trata del primer lanzamiento de misiles norcoreano desde el 14 de octubre, cuando Pionyang probó dos tipos de misiles de crucero disparados desde submarinos.
Corea del Sur denunció la prueba como una violación a las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que “no contribuye en absoluto” a gestionar la situación actual, instando a Pionyang a cesar este tipo de lanzamientos “de inmediato”, según un comunicado sobre una reunión de emergencia de la Oficina de Seguridad Nacional surcoreana.
La prueba armamentística tiene lugar en medio de una escalada de tensiones entre las dos coreas por la explosión de las minas el pasado 21 de septiembre.
Seúl ha acusado a Pionyang de instalar los explosivos en el lado sur de la Línea de Demarcación Militar (LDM), la frontera de facto entre los dos países, y envió una carta de denuncia al Consejo de Seguridad de la ONU la semana pasada.
Corea del Norte, por su parte, negó su implicación y también acusó esta semana a Seúl ante el Consejo de Seguridad de tergiversar las circunstancias de la explosión con el supuesto propósito de obstaculizar sus trabajos de fortificación de la frontera.
El lanzamiento sucede además tras el reciente llamamiento del líder norcoreano, Kim Jong-un, a transformar cuanto antes sus fuerzas armadas en un Ejército de élite, y después de que su influyente hermana, Kim Yo-jong, amenazara con desplegar más armamento y reactivar los altavoces de propaganda en la frontera.