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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

María Jesús Haran interpreta a Julieta Palacios en “Prohibida Obsesión”, teleserie de Mega que aborda conflictos familiares, salud mental y violencia digital. La actriz destacó la relación compleja y cercana de su personaje con su madre y llamó a no responsabilizar a las víctimas por la difusión de contenido íntimo: “El único culpable es quien viola su intimidad”. También describió a Julieta como una joven que transita entre la niñez y la adultez.

María Jesús Haran es Julieta Palacios en ‘Prohibida Obsesión’, la teleserie vespertina de Mega que capitaliza la audiencia en la TV abierta. En la trama, Julieta es hija de Luciano Palacios (Diego Muñoz), un arquitecto casado con Antonia Arizmendi (Sigrid Alegría) que pone en jaque su relación tras conocer a Bárbara Michelson (Fernanda Finsterbusch).

La aventura de una noche, con el correr de los capítulos, termina trastocando la dinámica familiar de los Palacios Arizmendi, así como la identidad del propio Luciano. El núcleo familiar lo completa el pequeño Tomás Palacios (Bastián Hidalgo).

“Ha sido un proceso especial para mí, es un formato donde hay que ser muy práctico y eficiente. Es un training actoral increíble, tienes un personaje por mucho tiempo y al ser un proyecto que se graba por tantos meses, a este personaje le van a pasar muchas cosas y eso siempre es muy enriquecedor para un actor”, cuenta Harán.

“Es un formato difícil y al actuar uno siempre tiene que estar en entrega. Hay hermosos profesionales, hermosas personas y me siento muy agradecida y acompañada por el equipo que ha creado y llevado a cabo esta historia. Mucha gente cercana me ha contado que está viendo la teleserie, amigos, familiares, y eso me hace muy, muy feliz, que genuinamente les esté gustando lo que hemos estado haciendo”, agregó.

Sobre el impacto y los debates generados por la telenovela, Haran reflexiona: “Encuentro genial que sea una historia que provoque que la gente se involucre tanto, que provoque emociones fuertes, sean positivas o negativas… Creo que es una teleserie que levanta mucho las pasiones de la gente y, finalmente, de eso se trata, más allá de que para mí sea una buena historia”.

Consultada por su personaje y las interacciones en pantalla con su madre, añade: “yo creo que ambas defendemos harto a nuestros personajes y eso sirve mucho a la hora de tener un conflicto, porque muchas veces los conflictos se escapan de la razón para una persona, ambas nos aferramos a los sentires de nuestros personajes y a nuestras posturas, por lo que nos dejamos llevar con eso”.

“Creo que hemos logrado una buena conexión actoral y eso nos permite jugar e ir más allá para poder contar una relación compleja de madre e hija. Es una relación donde hay mucho cariño, aunque en un principio no lo parezca para el público. Es una relación cercana, solo que los choques que a lo mejor siempre estuvieron, actualmente, están tomando mucha fuerza. Ambas están pasando por cosas. Y ambas tienen sus desacuerdos con la otra, es una relación un poco tóxica, pero real. Es una relación con varios matices, que a medida que avanza la historia se irán revelando; es una montaña rusa constante”, dice.

(P): Julieta es víctima de violencia digital en ‘Prohibida Obsesión’. ¿Cómo crees que se aborda este tema?

(R): Encuentro de suma importancia que se visibilice esta situación. Y es bueno también que se recalque que en este caso Julieta es una víctima. Hay personas que podrían considerarla responsable por la situación, que podría tener que ver con su rebeldía o por no hacer caso a consejos, pero no tiene que ver con eso. Ella es una mujer joven que decidió confiar y confió en la persona incorrecta. Y eso es. Un error humano que a cualquier persona en cualquier momento de su vida le podría pasar. El único culpable en esta situación es quien pasa a llevar a la persona y viola su intimidad. Y espero que eso pueda quedar en la gente para que sean empáticos con las víctimas y como sociedad podamos ponernos siempre del lado de la víctima, educar para que no ocurra.

(P): ¿Cuáles son los temas y conflictos que se abordarán en la teleserie?

(R): La salud mental es una temática muy relevante en esta historia. Hay situaciones detonantes por las que varios personajes tendrán sus momentos de crisis y se verán obligados a enfrentarse con sus demonios personales. La salud mental es superdelicada; verlo en ficción puede ser muy interesante porque entra en juego la ética del espectador. Me gustaría personalmente que las personas que están viendo la teleserie puedan entender las contradicciones de los personajes. Puedo hablar con más propiedad de mi personaje, Julieta, que se encuentra en esta contradicción de niña y adulta. Es ambas, como muchos jóvenes de su generación. Una joven puede ser inteligente, desafiante y regalona, todo al mismo tiempo. Ingenua en algunos aspectos, pero bastante madura para otras cosas. Para Julieta, crecer no significa dejar de necesitar a sus padres; significa empezar a cuestionar el lugar que ocupan en sus decisiones.