Durante los últimos meses, Argentina ha intentado mantener en boga su intención en torno a la soberanía de las islas Malvinas, la cual está en manos de Reino Unido. El tema incluso llegó a Israel, con un cruce diplomático entre dos altas autoridades.
De acuerdo a The Telegraph, todo inició con una columna de opinión publicada por el canciller argentino, Pablo Qurino, en The Jerusalem Post, la cual se titula: “Por historia, por derecho, por convicción: Por qué las Malvinas pertenecen a Argentina”. Esta data del 23 de julio.
Desde el medio británico sostenían que el artículo “parecía ser el último intento de persuadir a Israel para que presionara a Estados Unidos en nombre de Argentina”. Lo cierto es que la réplica llegó el 5 de agosto.
Fue el embajador británico en Israel, Simon Walters, quien publicó un escrito similar en el mismo sitio, titulado: “La autodeterminación corresponde a los habitantes de las Islas Malvinas, y la soberanía al Reino Unido”.
En su artículo, Quirno hizo alusión a la pasada resolución de la ONU respecto al tema, en donde se llamaba a retomar negociaciones entre Argentina y Reino Unido. También ratificaba la intención del gobierno del presidente Javier Milei de una recuperación por la vía diplomática.
“En el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, impulsamos nuestra posición nacional en todos los foros multilaterales, entablamos un diálogo con gobiernos de todas las regiones, explicamos el fundamento jurídico de nuestra reivindicación, presentamos nuestros argumentos sobre la inaplicabilidad del principio de libre determinación en este caso y fortalecemos una red de posiciones compartidas que mantiene viva una verdad esencial”, indicó el canciller.
“Argentina no puede concebirse sin estas dimensiones. El Atlántico Sur constituye la profundidad estratégica de nuestra nación. Allí confluyen la Patagonia, el mar, la Antártida, nuestra plataforma continental y una parte decisiva de nuestro futuro. Basándose en esa convicción, el presidente argentino Javier Milei ha reafirmado la legitimidad e irrenunciabilidad de nuestra reclamación”, añadió.
También hubo una alusión directa al Reino Unido, al señalar que: “En 1833, el Reino Unido ocupó las islas mediante un acto de fuerza al que nuestro país nunca consintió, violó la integridad territorial de Argentina, expulsó a nuestras autoridades nacionales y a la población legalmente establecida allí, pobló el territorio con sus propios colonos e impidió que los ciudadanos argentinos se asentaran allí”.
“Ese suceso dio origen a una situación colonial que perdura hasta nuestros días. Argentina jamás consintió esa ocupación y ha mantenido una protesta constante y pacífica amparada en la ley”, agregó.
Casi dos semanas después, Walters rebatió argumentos históricos entregados por la autoridad argentina, asegurando que se trata de una reclamación que es ilegítima.
“En el fondo de la ilegítima reclamación de Argentina sobre las Islas Malvinas subyace una falsedad histórica. La soberanía británica sobre las islas se remonta a 1765, algunos años antes de que existiera la República Argentina”, indicó.
“El 3 de enero de 1833, una guarnición militar argentina que había sido enviada a las Islas Malvinas tres meses antes para imponer la soberanía argentina fue expulsada por las fuerzas británicas. Ningún civil argentino fue expulsado”, siguió.
Asimismo, el diplomático fundamentó sus expresiones en el principio de autodeterminación y en el referéndum llevado a cabo en las islas en 2013, que reflejó que un 99.8 % de los votantes preferían mantener el estatus como territorio del Reino Unido.
“La población de las Islas Malvinas ha vivido pacíficamente en ellas durante casi 200 años. Varias familias de las Islas Malvinas llevan ya diez generaciones viviendo allí, más tiempo del que la mayoría de las familias argentinas llevan viviendo en Argentina”, escribió.
“Eso significa que las familias de las Islas Malvinas construían sus hogares mucho antes de que se establecieran las fronteras de la actual Argentina o mucho antes de que se definieran las fronteras actuales de las naciones latinoamericanas modernas”, añadió.
“Nada de esto altera el deseo del Reino Unido de mantener una relación bilateral respetuosa y fructífera con Argentina, ni nuestro compromiso con la cooperación constructiva en el Atlántico Sur. Seguiremos apoyando la cooperación práctica cuando sirva a intereses comunes, incluso en áreas como la protección del medio ambiente”, concluyó Walters.
Hay que señalar que la denominada “Cuestión Malvinas” incluso fue reflotada por autoridades argentinas en el marco del pasado Mundial de Fútbol, en donde ambos países se enfrentaron en semifinales.
Por otro lado, según expone The Telegraph, las relaciones bilaterales entre Reino Unido e Israel atraviesan por un momento delicado. En parte por las críticas del exprimer ministro, Keir Starmer, en torno a la guerra entre la nación israelí y Hamás, y la situación de Cisjordania.
De acuerdo al diario británico, el nuevo PM Andy Burnham se ha mostrado incluso más crítico de Israel en el pasado, por lo que se estima que los lazos no mejorarán.
“Gran Bretaña, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, sigue siendo formalmente un aliado, a pesar de que las relaciones ministeriales entre el Reino Unido e Israel estén ‘congeladas"”, detallaron.
“Sin embargo, las declaraciones de Andy Burnham antes de asumir el poder, en las que cuestionaba al gobierno de Sir Keir por no ser más crítico con Israel, han suscitado temores de que la relación pueda deteriorarse aún más”, cerraron.