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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La actriz Jenna Ortega encendió alarmas entre sus seguidores tras una entrevista donde se destacó su aspecto físico, generando preocupación por su delgadez. La compararon con imágenes anteriores y se cuestionó su salud. La discusión la relacionó con Hollywood y sus estándares de belleza. Ortega confesó haber descuidado su salud en el pasado para no molestar en los sets de grabación.

Una reciente entrevista de Jenna Ortega encendió las alarmas entre sus seguidores. La actriz de 23 años apareció en una conversación publicada por Esquire el 11 de agosto y, aunque habló sobre su carrera y el fenómeno de Merlina, su aspecto físico terminó concentrando buena parte de la atención en redes sociales.

Imágenes y registros de la entrevista comenzaron a circular en X, donde usuarios compararon su apariencia actual con fotografías de 2025 y manifestaron preocupación por su delgadez. “La próxima Ariana Grande”, escribió una persona, mientras otra señaló: “Estoy genuinamente preocupado por lo que está pasando con esa chica, Ortega. Gente, ¿dónde están los padres de esta chica? Espero que esté cuidándose”.

La discusión instaló rápidamente el nombre de Ortega junto al de otras figuras de Hollywood que han enfrentado comentarios similares por su apariencia, entre ellas Ariana Grande y Demi Moore. En el caso de Grande, la cantante incluso pidió anteriormente que las personas evitaran sacar conclusiones sobre la salud de alguien a partir de su cuerpo.

“Hollywood ha vuelto a exigir la estética de piel y huesos”, escribió otro usuario a propósito de Ortega. Sin embargo, hasta ahora la protagonista de Merlina no ha revelado públicamente que padezca algún trastorno alimenticio ni se ha referido al uso de medicamentos GLP-1 para perder peso, recogió Infobae.

La confesión de Jenna Ortega

En medio de ese escenario, una confesión que Ortega realizó durante la misma entrevista con Esquire llamó especialmente la atención. La actriz recordó que cuando comenzó a trabajar siendo niña intentaba pasar inadvertida en los sets, incluso a costa de sus propias necesidades.

“No pedía ni un sorbo de agua”, contó Ortega. “Podía pasar el día entero sin comer, sin beber, lo que fuera, porque quería con todas mis fuerzas no estar en el camino de nadie”.

La intérprete reconoció ahora que aquella actitud pudo perjudicarla. “Quizás ese fue mi error: no cuidarme realmente”, afirmó.

Ortega comenzó a actuar cuando todavía era una niña y consiguió su primer papel a los 9 años. Más tarde participó en producciones como Jane the Virgin y Atrapada en el medio, antes de dar el salto a proyectos como You, Scream y Beetlejuice.

Su gran explosión internacional llegó con Merlina, estrenada por Netflix en 2022. La actriz que el éxito alcanzó dimensiones que nunca había experimentado. Durante una Comic-Con en Brasil, por ejemplo, recordó que la reacción del público fue tan intensa que algunas personas se desmayaron.

Sin embargo, la real preocupación, en torno a su apariencia, vuelve a poner sobre la mesa un debate complejo: la preocupación por los estándares de extrema delgadez en Hollywood y, al mismo tiempo, los límites del escrutinio público sobre el cuerpo de las mujeres.