La pregunta juega como arma de doble filo: la mayoría de las empresas saben de cuánto será el sueldo para el puesto que buscan. Además, puede derivar que entre dos candidatos idóneos se opte por el que cobra menos, aun cuando la empresa estaba desde un principio dispuesta a pagar más.

En 2020, el senador Gastón Saavedra -que en ese entonces era diputado y miembro de la Comisión de Trabajo- planteó la necesidad de eliminar una “clásica” pregunta que aparece en las ofertas laborales: “¿Cuál es su pretensión de renta”?.

La pregunta no sólo es una de las más difíciles de responder para muchos cuando postulan a un puesto de trabajo, ya sea a través de una plataforma online o una entrevista, sino que juega como arma de doble filo, porque la mayoría de las empresas saben de cuánto será el sueldo para el puesto que andan buscando.

La pregunta puede derivar en que entre dos candidatos idóneos se opte por el que cobró menos, aun cuando la empresa estaba desde un principio dispuesta a pagar más.

Lissette Domínguez, directora de Atracción de Talentos SOS Group, que recluta y selecciona trabajadores para distintas compañías, explicó al respecto que la principal información que ocultan muchas ofertas laborales es el sueldo.

“Piden enviar curriculum vitae con pretensiones de renta, lo que no debería permitirse más. Se debería avanzar en una legislación que prohíba que los avisos de ofertas de empleo pidan pretensión de sueldo, para evitar que en las remuneraciones haya discriminación por género y edad”, sostuvo.

Según la experta laboral, las ofertas de empleo deberían publicar el sueldo ofrecido, para que a una misma responsabilidad y cargo sea igual sueldo para hombre y mujer, joven o persona mayor.

Domínguez advirtió que este fenómeno se da actualmente en especial en cargos profesionales, donde 8 de cada 10 avisos solicitan pretensiones de renta.

“Los grupos que se sienten más discriminados en el ámbito laboral –como mujeres y personas mayores-, al postular a un cargo bajan sus pretensiones de renta para aumentar su posibilidad de ser contratados”, afirmó.

Según la profesional, habitualmente mujeres solicitan alrededor de un 20% de menor sueldo que los hombres para un mismo cargo profesional.

También, a partir de los 50 años, hombres y mujeres habitualmente bajan sus pretensiones de renta al postular a un cargo profesional. “Al ser contratados, se perpetúa la brecha salarial por género y edad”, agregó.

Beneficios de eliminar la pregunta

Al obligar a que los avisos de empleo publiquen el sueldo ofrecido se reducirá un foco de inquietud de los postulantes, opinó Domínguez.

“A muchos les cuesta definir su salario requerido al no saber cuánto está dispuesta a pagar la empresa. Si se propone una baja pretensión de renta para aumentar la posibilidad de ser contratado, es probable que luego se tenga una insatisfacción permanente con el sueldo por una mala negociación inicial”, complementó.

Al publicarse el sueldo ofrecido en un aviso de empleo aumentaría la cantidad de postulantes, lo que beneficia a las empresas para encontrar en menor tiempo al candidato idóneo para un cargo.

Para la experta publicar el sueldo en el aviso laboral también permite que personas que tienen empleo evalúen la oferta y decidan postular, generándose mayor movilidad laboral entre empresas.

Por último, Domínguez recomendó publicar el sueldo líquido y no bruto, pues el postulante se forma una idea más clara de cuánto recibirá efectivamente. “También se debe informar separadamente si hay incentivos variables como bonos (por asistencia, productividad o cumplimiento de metas) o comisiones (por ventas)”, puntualizó.