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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Comisión Investigadora continúa su labor respecto a las cifras infladas de Codelco en 2025, donde el exgerente César Márquez se desvinculó por el caso y apuntó a otros ejecutivos y miembros del directorio en su defensa. Los vicepresidentes Braim Chiple, Alejandro Sanhueza, Gabriel Méndez y Sebastián Court se presentaron ante el Congreso, este último negó exigencias de aumento de producción. La comisión deja dudas sobre la responsabilidad asumida y apunta a otros implicados, como Máximo Pacheco.

Continúa el trabajo de la Comisión Investigadora por las cifras infladas de Codelco en 2025.

Hace dos semanas, César Márquez, exgerente de Presupuesto y Control de Gestión de la cuprera y el único desvinculado por el caso, fue a presentar sus descargos al Congreso. El ejecutivo apuntó a otros de sus pares e incluso a antiguos miembros del directorio en su defensa, asegurando que actuó bajo órdenes superiores y solicitando una indemnización por los daños causados.

Sin embargo, este martes comparecieron otros personajes involucrados en la polémica: el vicepresidente de Comercialización, Braim Chiple, el vicepresidente de Finanzas, Alejandro Sanhueza, y Gabriel Méndez, vicepresidente de Asuntos Corporativos.

Sigue el escrutinio a Codelco

Pero fue Sebastián Court, vicepresidente de Estrategia de Control de Gestión, quien respondió a los parlamentarios que insistieron en que sólo una persona terminó saliendo de la empresa: “No es que se cortó el hilo por lo más delgado, porque las demás personas que fueron sancionadas (7 en total), no son poco importantes”.

Asimismo detalló que nunca estuvo entre sus facultades, ni de los vicepresidentes o gerentes, autorizar declaraciones de producción o instruir movimiento en los balances metalúrgicos.

Y aludiendo a dichos de la defensa del desvinculado César Márquez, negó que se “exigiera un aumento de producción”.

“Quiero ser muy claro: exigir resultados, pedir avances, monitorear indicadores, incluso mostrar interés por el cumplimiento operacional no significa autorizar, pedir o validar incumplimientos normativos”, dijo Court.

Desde que se constituyó la Comisión Investigadora, las intervenciones de los invitados dejan más dudas que certezas.

Entre las visiones que han planteado los parlamentarios, hay coincidencia en que no se ha asumido toda la responsabilidad y que hay otros nombres, como el del expresidente del directorio, Máximo Pacheco, que no pueden estar exentos de culpa.

El diputado independiente, Daniel Valenzuela, dijo que el hecho parece digno de una película, donde nadie quiere reconocer el origen de la instrucción de inflar 20 mil toneladas con las que se pagaron bonos a altos ejecutivos y trabajadores.

“Podríamos ponerle nombre a la película y se llama “Yo no fui”. Agradecer que ustedes hayan venido a exponer. Lo que no les puedo agradecer es la gestión; aumentaron en un 82% el costo por tonelada, se endeudaron más de un 50%”, dijo el parlamentario.

“No justifica lo que pasó”

Si bien la comisión tiene seis meses para concluir con un informe, hay una auditoría externa de por medio y una investigación del Ministerio Público que sí tiene contemplada la declaración de Pacheco.

El vicepresidente de Finanzas, Alejandro Sanhueza, se tomó un minuto para hacer énfasis en algo que dijo, “no justifica lo que pasó”, pero es importante transparentar en términos de las finanzas de la empresa.

“Esto en ningún caso implica minimizar la gravedad de la situación. Solo afirmar que, desde el punto de vista de la gestión financiera contable, la sobreestimación de producción no impactó ninguno de los registros oficiales de Codelco informados al mercado”, concluyó Sanhueza.

Otro dato relevante que señalaron los presentes, fue que los 14 altos ejecutivos que recibieron bonos por las “metas” del 2025 ya los devolvieron. En cambio, aún hay un proceso abierto con los sindicatos de trabajadores para evaluar ese escenario.

Cuando estalló esta polémica, los trabajadores fueron enfáticos en que “no devolverán ni un peso”.