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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Chile se encamina a cerrar 2026 con un crecimiento cercano a cero, golpeado por la débil demanda interna y la baja actividad minera. Hacienda proyecta un alza de 0,7% y el Banco Central, entre 0,25% y 0,75%, mientras el desempleo supera el 9%. El petróleo cerca de US$100 y el dólar próximo a $1.000 presionan la inflación y los combustibles. Analistas advierten sobre la caída de la inversión y una deuda pública de 42,7% del PIB, aunque prevén una recuperación de 2% a 3% en 2027.

La economía chilena enfrenta un año de estancamiento. El Ministerio de Hacienda proyecta un crecimiento de tan solo un 0,7% para el año 2026 y el Banco Central maneja un rango de entre 0,25% y 0,75%, cifras muy por debajo del 4% o 5% que el país registró históricamente. Las proyecciones fueron recortadas por la debilidad de la demanda interna y la baja actividad minera.

El deterioro ya se refleja en el mercado laboral, donde la tasa de desempleo nacional lleva varios trimestres sobre el 9%.

A esto se suma un escenario externo complejo. El petróleo ronda los US$100 y el dólar se acerca a los $1.000, lo que presiona el precio de los combustibles y empuja la inflación hacia el 5%, con efecto directo en el valor de la UF.

También preocupa el estado de las cuentas públicas. La deuda bruta llega a casi un 43% del PIB, con un pago de intereses que supera los US$2.000 millones al año, un monto mayor al que se utiliza para financiar un año de gratuidad universitaria.

Economía chilena cerraría el año cercano al 0%

Para el economista de la Universidad Adolfo Ibáñez, Felipe Berger, el país enfrenta una nueva realidad de bajo crecimiento, con un escenario poco alentador en empleo y actividad.

“Esa es una realidad muy lamentable, porque en el fondo, todo el crecimiento que uno pudiera esperar del punto de vista del producto (PIB), del ingreso per cápita, sin duda se va a ir haciendo más lentamente”, sostuvo Berger.



El diagnóstico es compartido por otros analistas. Juan Ortiz, economista de la Universidad Diego Portales, proyecta un crecimiento de entre un 0% y 0,2% este año, lo que explica un desempleo que se mantiene sobre el 9% por varios trimestres.

Ortiz sostiene que el panorama fiscal es relativamente menos complejo, gracias al repunte de los ingresos mineros por cobre y litio. Eso, según él, permitiría cumplir este año la meta de balance estructural, con un déficit de 1,8% del PIB, después de tres años de incumplimientos.

Para 2027, economista, es más optimista; este prevé una recuperación cíclica impulsada por lo que podrían ser mejores expectativas de inversión dentro del país. Generando un peso en el menor efecto de cambios transitorios, por lo menos en el caso de los factores internacionales.



Por su parte, el alza de tanto la bencina como el diésel significa un conflicto para la situación del país, debido a la situación en Medio Oriente, alzas que van a continuar por lo menos hasta diciembre. Además, expertos señalan que, como el combustible no tiene muchos sustitutos, estos van a tener que recortar en otros gastos esenciales.

Para el economista de Rabbitts Capital, Luis Conejeros, el problema de fondo está en otra variable, la inversión. Según plantea, si sigue cayendo, no habrá creación de empleo en 2027, incluso si el PIB logra repuntar.

Para Conejeros, es considerado clave destrabar proyectos y acortar los plazos de los permisos, más que aumentar el gasto público. Señalando que esta advertencia podría sobrellevar la relación entre inversor y trabajador.



Otra mira que produce inquietud es la trayectoria de la deuda bruta del país, hoy en 42,7% del producto interno bruto, proyectada en un 44% para el año 2029. Donde, si el país no logra crecer, podría llegar incluso a un 46,3%, porcentaje que es considerado sobre el límite prudente de 45%.

Una mirada más optimista es la de Víctor Silva, de la Universidad de Santiago, quien considera que la discusión de la recesión debe ser matizada: “Hay que distinguir entre una economía que crece poco y una que está técnicamente en recesión. El Imacec de agosto cayó un 1% en doce meses, pero la actividad no minera creció un 1,4%”.




Un repunte de entre un 2% y un 3% es considerado para el año 2027 por parte de los analistas. Silva, por ejemplo, señala que Chile no está quebrado, valorando el déficit acumulado, el cual pasó de un 2,8% a un 1,8% durante agosto.

Sin embargo, lo que más enciende las alertas es la deuda del PIB, la cual, con un 43%, produce un mejor margen de error en caso de una futura crisis.