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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La economía chilena enfrenta un mal cierre de año con proyecciones de crecimiento por debajo del 1%. Factores como la inflación por altos precios de combustibles, la cautela en el consumo, recortes fiscales y crisis en la minería contribuyen al panorama. Las estimaciones oficiales del Gobierno se ajustan a un rango del 0,25% al 0,75%. Organismos como el Banco Mundial y el FMI rebajan sus previsiones, mientras la Cepal coloca a Chile en el extremo inferior, proyectando un crecimiento del 0,2%.

Las proyecciones internacionales apuntan a un mal cierre de año para la economía chilena, con crecimientos económicos bajo el 1%.

La combinación de nuevas presiones inflacionarias por los altos precios de los combustibles; la cautela en el consumo de los hogares, los recortes fiscales del gobierno y sus efectos en la inversión, la crisis productiva de la minería y los efectos del clima forma parte de las explicaciones de expertos para el actual panorama económico.

Y si bien el Gobierno tenía una estimación inicial de 1,8%, el rango ahora estimado oficialmente es de 0,25% a 0,75%. Al respecto, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, señaló a inicios de este mes que “la realidad golpea y hay que hablar con transparencia”.

Cúanto se prevé que crezca Chile en 2026

Las proyecciones de los principales organismos financieros y económicos internacionales también van en línea con lo previsto por el Ejecutivo.

El Banco Mundial, por ejemplo, en su estimación de abril apuntaba un 2,4%, mientras que en su último informe semestral de “Panorama Económico de América Latina y el Caribe”, publicado el 06 de octubre, el porcentaje se desplomó hasta el 0,8%. Con todo, para 2027 el ajuste fue al alza, de un 2,3% a 3%.

Dentro de los aspectos destacados por el organismo, está la desaceleración de la demanda interna ante el deterioro del mercado laboral con altos niveles de desempleo, sumado a un debilitamiento de la confianza y el impacto del alza de los combustibles en los ingresos de hogares y empresas.

Luego fue el turno del Fondo Monetario Internacional (FMI), que unos días después rebajó su proyección de un 2,4% a un 0,6%, uno de los más bajos del continente según el último informe de Perspectivas Económicas Mundiales.

Además, el FMI también proyectó que la inflación cerraría el 2026 en un 3,7%; el desempleo se mantendría en el 9,5% y subiría al 9,6% al año siguiente.

Y hoy fue el turno de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) que viene registrando una seguidilla de bajas en las estimaciones de crecimiento para Chile: en abril, pasó de un 2,3% al 2,2%; en agosto cayó aún más, hasta el 1,6%, y ahora pone a nuestro país en el extremo inferior de la tabla, con un 0,2%.

Recuadro basado en información previa de Hacienda, FMI, BM y Cepal, generado por Gemini

Por último, el Banco Central, en su Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre, también contrajo su rango de crecimiento de un 1,0-1,75% a 0,25-0,75%, “debido a los efectos de la desaceleración de la demanda, las consecuencias de condiciones climáticas adversas en varios sectores durante el trimestre en curso y una menor producción minera”.

Con todo, el ente emisor estima que desde el próximo año, la implementación de la megarreforma (Ley de Reconstrucción) daría un mayor impulso a la actividad, principalmente por la inversión.