En los últimos años, las innovaciones han transformado la industria alimentaria. Una de las tecnologías presentes en Espacio Food & Service —que se llevó a cabo del 29 de septiembre al 1 de octubre— es el sellado al vacío, una técnica de conservación que extrae el aire del interior de un envase para reducir la oxidación y contribuir a prolongar la vida útil de los alimentos, junto con las condiciones adecuadas de refrigeración e higiene.
En el marco de la 14ª edición del evento, Enrique Klingenberg, gerente general de MULTIVAC Chile, empresa especializada en soluciones de procesamiento y envasado para la industria alimentaria —con más de 40 años en el mercado chileno—, conversó con BioBioChile sobre la relevancia de los envases y la tecnología que permite que los productos lleguen en buenas condiciones al consumidor.
El ejecutivo puntualizó que “detrás de un alimento tan valioso como las proteínas, entre ellas, la carne, las cecinas y los pescados, muchas veces nuestra tecnología pasa casi inadvertida, y estamos convencidos de que el envase cumple un rol fundamental para proteger el alimento, mantener su calidad, extender su vida útil y que el producto llegue en condiciones óptimas y seguras al refrigerador”.
Asimismo, explicó que gran parte de los alimentos que hay en un refrigerador está vinculada con tecnologías de envasado, que se aplican a productos cárnicos, lácteos, pescados, mariscos y alimentos elaborados. Su aporte cobra especial relevancia cuando los productos deben recorrer largas distancias para llegar a zonas extremas del país, manteniendo sus condiciones de conservación durante la distribución.
Cómo impacta el sellado al vacío en la sostenibilidad de la industria de alimentos
En las últimas décadas ha aumentado la preocupación sobre el impacto ambiental de la industria. Como respuesta, Klingenberg explicó que el sector ha evolucionado hacia un uso más eficiente de los materiales, reduciendo el espesor de los envases y desarrollando alternativas más fáciles de reciclar, como los monomateriales plásticos.
En esa línea, señaló que estos avances deben ser compatibles con la conservación de los alimentos, la seguridad alimentaria y la extensión de su vida útil. La elección del material requiere considerar las necesidades de cada producto para mantener las propiedades que permiten protegerlo durante su almacenamiento y transporte.
“Lo que tenemos que cuidar es que los plásticos sigan manteniendo las propiedades, que tienen que ver con seguridad, extensión de vida útil, y eso combinarlo con el hecho de que podamos reciclarlo”, señaló.
Otro elemento que valoró es la disminución del desperdicio de alimentos que facilita el sellado al vacío. “Más allá de qué tipo de envase se use, creo que lo que más contribuye en la sostenibilidad es que no se pierdan los alimentos (…) el costo medido en huella carbono es 10 o 20 veces más alto de la carne que del plástico. Por eso, tenemos que balancear estos dos conceptos”, afirmó.
Por ello, planteó que el análisis ambiental debe considerar tanto los materiales empleados como la capacidad del envase para evitar el deterioro de los productos. La sostenibilidad implica mirar conjuntamente el alimento, el envase y su ciclo de vida, incluyendo los recursos utilizados para producir aquello que se busca conservar.
El gerente general de MULTIVAC también destacó el papel del etiquetado en la entrega de información clara al consumidor. En ese contexto, mencionó las exigencias de la ley de etiquetado nutricional y señaló que la compañía ofrece tecnología para la impresión y aplicación de etiquetas. A esta función se suman innovaciones que facilitan la apertura, la manipulación y la preparación de alimentos dentro del propio envase.
Estas tecnologías también pueden apoyar a las pymes en la mejora de sus procesos y productividad. Para la compañía, el acompañamiento, la capacitación y el servicio son esenciales para que las personas conozcan las posibilidades de los equipos y obtengan un mayor rendimiento durante su vida útil.
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