La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) rebajó este jueves su proyección de crecimiento económico para la región en 2026, en medio de un escenario internacional marcado por la incertidumbre y las tensiones geopolíticas.
Según informó el organismo de Naciones Unidas, América Latina y el Caribe crecerían un 2% durante este año, por debajo del 2,2% estimado en agosto pasado.
El panorama es especialmente complejo para Chile. De acuerdo con las nuevas estimaciones, la economía nacional registraría una expansión de apenas un 0,2% en 2026, situándose entre las de menor crecimiento de la región.
Chile entre las economías con menor crecimiento de América Latina
Las proyecciones de la Cepal muestran importantes diferencias entre los países latinoamericanos.
Venezuela encabeza las estimaciones de crecimiento para este año, con un 6,5%, seguida de Panamá, Paraguay y El Salvador, todos con un 4,5%. Más atrás aparecen República Dominicana (4,4%) y Guatemala (4,1%).
En tanto, Perú registraría una expansión del 3%, Colombia del 2,4%, Brasil del 2,1%, Argentina del 1,9% y México del 1,6%.
Chile se ubica en el extremo inferior de la tabla, con un crecimiento proyectado del 0,2%, igual que Bolivia, mientras que Uruguay alcanzaría un 1%.
Las únicas economías para las que el organismo anticipa una contracción son Haití, con un -1,5%, y Cuba, con un -10,3%.
Cepal advierte efectos de las tensiones internacionales
A través de un comunicado, la Cepal explicó que el ajuste de sus proyecciones responde a un escenario externo que continúa afectando las perspectivas económicas de la región.
“Las tensiones geopolíticas, las disrupciones en las rutas logísticas y la menor previsibilidad de la política comercial están reconfigurando el entorno en el que operan las economías de la región”, señaló.
El organismo advirtió que estos factores “afectan las condiciones de la demanda externa y elevan los costos de producción e importación, en particular por el aumento de los precios de la energía y los alimentos”.
Sin embargo, sus efectos no son iguales para todos los países. Mientras algunas economías exportadoras de materias primas pueden beneficiarse del incremento de precios, aquellas que dependen de las importaciones enfrentan mayores costos y presiones sobre el poder adquisitivo de los hogares.
Para 2027, la Cepal mantuvo su proyección de crecimiento regional en un 2,5%, aunque advirtió que las perspectivas estarán condicionadas por la evolución del escenario internacional y los posibles efectos del fenómeno de El Niño.
La región cerró 2025 con una expansión económica del 2,4%, ligeramente superior al 2,3% registrado tanto en 2023 como en 2024.