El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, advirtió que los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos chilenos representarán pérdidas por US$800 millones para el sector durante los próximos cuatro años.
La estimación fue planteada durante su discurso en el Encuentro Nacional del Agro (Enagro) 2026, donde el dirigente gremial abordó los desafíos que enfrenta la agricultura nacional y manifestó su preocupación por las condiciones comerciales con el país norteamericano.
“Nos preocupa la situación arancelaria con Estados Unidos, que afecta a nuestras carnes de aves, cítricos, uvas y otros productos. Estos aranceles costarán a nuestros agricultores 800 millones de dólares en los próximos cuatro años”, sostuvo Walker.
En esa línea, el presidente de la SNA afirmó que Chile ha respetado el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y destacó que los productores nacionales cumplen con altos estándares laborales, ambientales, sanitarios y de trazabilidad.
No obstante, reconoció las dificultades para revertir las actuales condiciones arancelarias. “Sabemos que difícilmente recuperaremos el arancel cero”, señaló, aunque valoró las gestiones del Gobierno y las negociaciones que se están llevando adelante para abordar la situación producto por producto.
SNA llama a diversificar mercados
Frente al escenario comercial, Walker enfatizó la importancia de ampliar los destinos de las exportaciones agrícolas chilenas para reducir la dependencia de mercados tradicionales y aprovechar nuevas oportunidades.
En ese contexto, mencionó a India, el Sudeste Asiático, Medio Oriente, el norte de África y el interior de China como destinos que ofrecen acceso a cientos de millones de consumidores.
“Debemos continuar diversificando nuestros destinos”, planteó el dirigente gremial durante su intervención.
La advertencia se enmarca en un escenario de menor dinamismo para algunos rubros agrícolas. En su discurso, Walker señaló que, mientras sectores como los frutos secos, las carnes y la producción lechera muestran resultados positivos, otras actividades —entre ellas el vino, los cultivos tradicionales, la remolacha, el sector forestal y algunas frutas— enfrentan dificultades persistentes.
A ello sumó la incertidumbre internacional y el aumento de los costos de energía, fertilizantes, agroquímicos y logística, factores que, según expuso, presionan la actividad agrícola nacional.