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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Los precios de viviendas nuevas en China descendieron por 39° mes seguido en agosto, aunque a un ritmo más suave que en julio, mientras las usadas aceleraron sus bajas. En 70 ciudades, los valores cayeron un 0,17% mensual, con 49 reducciones en nuevos inmuebles y 15 subidas, como en Shanghái. Las viviendas de segunda mano bajaron un 0,31%, con solo 3 ciudades al alza.

Los precios de las viviendas nuevas en China cayeron por trigésimo noveno mes consecutivo en agosto en el marco de la prolongada crisis inmobiliaria que vive el país asiático, aunque lo hicieron a un ritmo levemente inferior al de la lectura anterior, mientras las usadas aceleraban sus bajadas.

Los precios en 70 ciudades seleccionadas cayeron un 0,17% frente al mes anterior, según cálculos efectuados por Agencia EFE en base a las cifras divulgadas hoy por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), que habían reflejado una contracción del 0,18% en julio.

De las mencionadas localidades, 49 registraron reducciones en el precio de la vivienda nueva frente a las 47 de julio, mientras que 15 -entre ellas, Shanghái (este) o Cantón y Shenzhen (sureste)- registraron repuntes, menos que las 17 del mes anterior.

Los cálculos sobre las cifras de la ONE también reflejaron una reducción del 0,31% intermensual en el precio de las viviendas de segunda mano en agosto, un ritmo algo más alto que el 0,29% que habían presentado en la última lectura.

En el caso de este tipo de inmuebles, tan solo 3 de las 70 ciudades analizadas -de nuevo Shanghái y Shenzhen, y también Yangzhou (este)- presentaron subidas, mientras que en 62 bajaron los precios con respecto a los de julio.

En los últimos años, las autoridades chinas han anunciado numerosas medidas para detener el desplome del mercado inmobiliario, un asunto que preocupa a Pekín por sus implicaciones para la estabilidad social, ya que la vivienda es uno de los principales vehículos de inversión de las familias chinas.

Uno de los grandes causantes de la reciente ralentización de la economía china es precisamente la crisis del sector inmobiliario, cuyo peso sobre el PIB nacional -sumando factores indirectos- se estimaba en torno a un 30%, según algunos analistas.