VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Brasil implementa medidas severas contra pasajeros conflictivos en aeropuertos y aeronaves, pudiendo ser impedidos de volar hasta por un año y multados con hasta 17.500 reales. La regulación de la Agencia Nacional de Aviación Civil aplica a vuelos nacionales e internacionales, en respuesta al aumento de incidentes, que llegaron a 881 en el primer semestre de 2026. Las sanciones van desde advertencias hasta la prohibición de embarque por agresiones, fumar a bordo o amenazas a la tripulación. Actos graves como agresiones físicas o intentos de control del avión pueden llevar a la suspensión por un año y la prohibición de vuelo nacional.

Los pasajeros conflictivos que pongan en riesgo la seguridad de los aeropuertos o de las aeronaves podrán ser impedidos de volar hasta por un año en Brasil y sancionados con multas de hasta 17.500 reales (US$3.403), según una reglamentación que comenzó a regir este lunes.

Las nuevas normas fueron establecidas por la Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac) y prevén procedimientos para enfrentar actos de indisciplina que comprometan la seguridad, el orden o la integridad de los pasajeros o del transporte aéreo, informó el regulador en una rueda de prensa.

La regulación se aplica tanto a los vuelos nacionales como a los tramos nacionales de viajes internacionales.

Brasil podrá sancionar a pasajeros aéreos conflictivos

La medida entra en vigor en un contexto de aumento de los incidentes protagonizados por pasajeros conflictivos en Brasil.

Según datos de la Asociación Brasileña de Empresas Aéreas (Abear), el número de episodios de indisciplina subió desde 1.019 en 2023 hasta 1.061 en 2024 y 1.754 en 2025.

Entre enero y junio de este año se contabilizaron 881 casos, un 22% más que en el mismo periodo del año anterior. De ellos, 154 tuvieron impacto en la seguridad operacional.

La nueva reglamentación establece una escala de sanciones que va desde la orientación formal hasta la suspensión del derecho de embarque durante seis o doce meses, según la gravedad de la conducta.

En los casos menos graves se contemplan medidas como advertencias por incumplir instrucciones de la tripulación, utilizar dispositivos electrónicos prohibidos, causar disturbios u ofender a otras personas.

Las infracciones más graves, en cambio, pueden acarrear una multa de 17.500 reales y la rescisión del contrato de transporte correspondiente al viaje.

Entre las faltas más graves figuran las agresiones físicas contra otros pasajeros o empleados aeroportuarios, fumar a bordo, causar daños intencionados a la aeronave y amenazar a miembros de la tripulación de manera que afecte a la seguridad del vuelo.

Ariadne Barroso | Pexels

Causas de suspensión por un año

Las sanciones más severas se reservan para los actos considerados gravísimos.

La suspensión de un año puede imponerse por agredir físicamente a un miembro de la tripulación e impedir o dificultar su trabajo, dañar dispositivos de seguridad que perjudiquen la operación de la aeronave, portar o manipular armas o explosivos a bordo, intentar acceder sin autorización a la cabina de mando o tratar de tomar ilegalmente el control del avión.

También se contempla la agresión sexual contra tripulantes o pasajeros.

La prohibición se aplicará a todos los vuelos nacionales mediante un sistema de intercambio de información entre las aerolíneas, que deberán impedir la compra de billetes, el ‘check-in’ y el embarque de los pasajeros suspendidos.

Las compañías y los operadores aeroportuarios podrán actuar de inmediato ante incidentes, con medidas como la contención del pasajero, la retirada de la aeronave o el aviso a la Policía.

El pasado 15 de mayo, el ciudadano chileno Germán Naranjo fue detenido en el aeropuerto internacional de Guarulhos en São Paulo, luego de proferir insultos racistas, xenófobos y homófobos durante un vuelo de Latam entre la ciudad brasileña y Fráncfort.

Luego, en junio, la Fiscalía de ese país lo acusó de “atentado contra la seguridad del transporte aéreo“, “injuria racial“, “amenazas” dirigidas a los agentes de la Policía Federal que lo abordaron, “desacato” y “resistencia a la detención“.