Un reporte detalló que la jueza brasileña Fabiana Alves determinó suspender la investigación judicial contra el ejecutivo chileno Germán Naranjo Maldini, por injuria racial. En mayo, el sujeto fue grabado mientras insultaba a auxiliar de vuelo en Sao Paulo.
Ex Ante indicó que expertos analizarán si Naranjo es imputable ante la justicia de ese país, ante una posible enfermedad mental. El proceso puede tardar varios meses.
Lo anterior está basado en informes que presentó la defensa del hombre, donde se aludía a un historial de alcoholismo, consumo de benzodiacepinas, episodios de pérdida de conciencia, amnesia, hospitalizaciones y diagnósticos psiquiátricos.
“Ordeno el inicio de la solicitud de alegación de inimputabilidad por razón de enfermedad mental para Germán Andrés Naranjo Maldini, de conformidad con el artículo 149, caput, del Código de Procedimiento Penal (CPP) de Brasil”, detalló la jueza, según el medio.
“En consecuencia, declaro la suspensión del procedimiento en esta causa con respecto al acusado, de conformidad con el artículo 149, §2, del CPP”, añadió.
La defensa también presentó un documento del 23 de diciembre, en donde se indica que Naranjo presentó 10 episodios de embriaguez y pérdida de conciencia, dentro de los últimos ocho meses de 2025. Por lo mismo, un psiquiatra lo había diagnosticado con “alcoholismo intermitente”.
Desde su detención, en el aeropuerto internacional de Guarulhos, el sujeto ha permanecido en prisión preventiva, en una cárcel común.
Inicialmente, la Fiscalía brasileña lo acusó de los delitos de “atentado contra la seguridad del transporte aéreo”, “injuria racial”, “amenazas” dirigidas a los agentes de la Policía Federal que lo abordaron, “desacato” y “resistencia a la detención”.
En un video logró verse que, ya dentro del avión, Naranjo Maldini insultó a un tripulante de cabina con epítetos como “olor a negro”, “mono”, además de imitar gestos y emitir burlas de tipo homofóbicas.
El arresto se produjo en una sala VIP de la misma aerolínea, donde instantes antes -detalla la Fiscalía- había proferido más insultos, también de carácter racista, hacia “las camareras y a una auxiliar de limpieza que trabajaban en el lugar”.
Los policías se vieron obligados a usar esposas ante la resistencia del pasajero, quien en su traslado hacia comisaría amenazó de muerte a los agentes y les dedicó más ofensas.