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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un vuelo de American Airlines de Dallas a Newark se convirtió en caos cuando un pasajero de 67 años, Arthur Layne Lundeen, fue reducido y amarrado a su asiento con cinta adhesiva por otros viajeros tras un altercado violento. El episodio terminó en su detención y posterior pérdida de empleo. Este caso recuerda al chileno Germán Naranjo, también protagonista de un incidente similar en Brasil. Lundeen fue acusado de alteración del orden público y agresión. La aerolínea desvió el vuelo hacia Baltimore para su detención.

Un vuelo de American Airlines que debía unir Dallas con Newark terminó convertido en una escena de caos. Un pasajero de 67 años tuvo que ser reducido por otros viajeros y amarrado a su asiento con cinta adhesiva y amarras plásticas, luego de protagonizar un violento altercado a bordo.

El episodio ocurrió el pasado 3 de septiembre y tuvo como protagonista a Arthur Layne Lundeen, residente de Arizona y agente inmobiliario, quien viajaba en primera clase cuando comenzó a comportarse de manera agresiva. El incidente no solo terminó con su detención: días después también perdió su trabajo, un caso que recuerda al chileno Germán Naranjo, quien protagonizó un incidente en un avión en Brasil y que lo mantuvo en la cárcel hasta finales de agosto.

Según relató el pasajero Juan Mejía a CBS News, Lundeen comenzó a insultar al hombre que viajaba a su lado y posteriormente lo habría atacado, tomándolo por el cuello.

“De repente, como si se hubiera activado un interruptor, pasamos de la calma a los gritos y al caos”, recordó Mejía. “Me di vuelta y vi que el pobre hombre que estaba sentado a su lado, en el asiento del pasillo, estaba siendo atacado. Lo tenía agarrado por el cuello”, agregó.

La situación escaló cuando miembros de la tripulación intentaron intervenir. Lundeen se habría negado a seguir sus instrucciones y lanzó insultos discriminatorios, lo que llevó a otros pasajeros a sumarse a los esfuerzos para controlarlo.

Pasajero amarrado mordió a otras personas en el avión

Mejía, que también es un exagente policial, contó que durante el forcejeo Lundeen incluso lo mordió. La tripulación entregó amarras plásticas para sujetarle las manos, pero el hombre continuó resistiéndose. Ante eso, recurrieron a una solución bastante menos convencional: cinta adhesiva.

Los pasajeros terminaron sujetando sus manos, piernas y torso al asiento. Incluso aseguraron su cabeza para evitar que siguiera intentando morder o golpear a quienes estaban cerca. Lundeen permaneció inmovilizado durante los últimos minutos del trayecto, consignó The Independent.

El piloto finalmente desvió el vuelo 618 hacia Baltimore, donde agentes policiales subieron al avión y detuvieron al pasajero. Las autoridades lo acusaron de alteración del orden público y agresión en segundo grado, mientras el FBI abrió una investigación para determinar si corresponde presentar cargos federales adicionales.

Pasajero amarrado en avión
Richard Olenick | Instagram

De terminar amarrado a perder su trabajo

Las consecuencias para Lundeen continuaron después de abandonar el avión. Long Realty, empresa inmobiliaria con la que estaba vinculado en Arizona, confirmó que decidió terminar su relación profesional con él apenas conoció lo ocurrido.

“Aunque los agentes inmobiliarios trabajan como contratistas independientes, para nosotros es fundamental que cualquier persona asociada con Long Realty mantenga una conducta adecuada. Por esa razón, la persona involucrada ya no forma parte de nuestra compañía”, señaló el director ejecutivo de la firma, Kevin Kaplan, a The Arizona Republic.

American Airlines, en tanto, confirmó que debió desviar el vuelo debido al comportamiento del pasajero y recalcó que no tolera hechos de violencia a bordo. Tras el desembarque de Lundeen en Baltimore, el avión retomó su recorrido hacia Newark.

Un episodio que recuerda al caso del chileno Germán Naranjo en Brasil

La escena también tiene un antecedente bastante más cercano para los chilenos. En mayo pasado, el ejecutivo chileno Germán Naranjo Maldini protagonizó un grave incidente en Brasil que terminó con su detención y posterior prisión preventiva.

Naranjo viajaba desde São Paulo cuando insultó a un auxiliar de vuelo con expresiones racistas y realizó burlas homofóbicas. La Fiscalía brasileña también aseguró que previamente había dirigido insultos racistas contra trabajadoras en una sala VIP del aeropuerto internacional de Guarulhos.

Cuando agentes de la Policía Federal acudieron al lugar, el chileno opuso resistencia, por lo que debieron esposarlo. Durante su traslado también amenazó de muerte e insultó a los policías. La Fiscalía lo acusó inicialmente por delitos que incluían atentado contra la seguridad del transporte aéreo, injuria racial, amenazas, desacato y resistencia a la detención.

El proceso, sin embargo, dio un giro en julio. Una jueza brasileña suspendió la investigación mientras especialistas determinan si Naranjo puede ser considerado imputable, luego de que su defensa presentara antecedentes sobre alcoholismo, consumo de benzodiacepinas, episodios de amnesia y diagnósticos psiquiátricos.

Dos episodios ocurridos a miles de kilómetros de distancia, pero unidos por una situación similar: pasajeros cuyo comportamiento a bordo escaló hasta obligar a terceros y a las autoridades a intervenir.