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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Comité Central del Partido Comunista de Cuba aprobó reformas económicas drásticas, apoyadas por el expresidente Raúl Castro, para revitalizar la economía de la isla. Incluyen la entrada de nuevos actores en el sector turístico, fomento de inversión extranjera, y descentralización para dar autonomía a empresas estatales y municipios. El presidente Díaz-Canel afirmó que las decisiones se toman soberanamente y que están dispuesto a dialogar con EEUU.

El Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal) dio luz verde a las reformas económicas más drásticas que se aplicarán en la isla desde que comenzó la Revolución hace casi 70 años.

“No estamos haciéndolo por las presiones de los yankis, sino porque hemos llegado a un momento de madurez, de reflexión”, dijo el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel.

El expresidente, Raúl Castro, dio su visto bueno al paquete de reformas. Participó en la reunión por videoconferencia.

Castro, de 95 años, no ocupa cargos oficiales, pero sigue siendo una figura clave del poder.

En una carta presentada durante el encuentro, Castro afirmó que transformar la economía “es lo que más conviene hoy a la Revolución”.

Qué plantea la reforma económica

Las reformas económicas que fueron avanzadas el viernes pasado por Díaz-Canel incluyen la entrada en el sector turístico de “nuevos actores”, el fomento de la inversión extranjera directa, así como cambios para tratar de dinamizar la agricultura, el comercio exterior, y descentralizar la toma de decisiones a fin de dotar de una mayor “autonomía” a empresas estatales y municipios.

Las transformaciones contemplan -además abrir el comercio exterior-, la inversión extranjera y aumentar el rol del sector privado con el fin de liberalizar y desburocratizar la economía nacional, que se encuentra en estado crítico.

Propone cambios en el negocio inmobiliario y en el sector del turismo.

En relación con los productores agrícolas, permite la compra directa de insumos, la asociación con diferentes actores, la tenencia de cuentas “reales” (con respaldo en efectivo), la participación en el mercado cambiario y se va a tratar de hacer que los trámites burocráticos sean “lo más ligeros posible”.

Relación con EEUU

No queda claro si las medidas serán suficientes para satisfacer al presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha dejado claro que busca un cambio y ha sugerido la posibilidad de “tomar el control” de la isla situada a unos 90 millas (150 kilómetros) de Florida.

Díaz-Canel sostuvo que “Cuba decide sin más permiso que el de su pueblo” y “diseña y propone soberanamente los cambios que necesita”.

Asimismo reiteró que su Gobierno está dispuesto a dialogar sobre todos los temas posibles con el de Washington “sin odio, sin miedo”; y señaló que esa disposición está “históricamente probada”.

El mandatario agregó que “Cuba está lista para una relación civilizada y respetuosa que beneficie a ambos pueblos” y “si de verdad quieren ayudar al pueblo cubano, déjenlo vivir”, añadió.

Asimismo calificó el bloqueo energético y las últimas sanciones de EEUU contra la isla como un “castigo bárbaro, inmerecido e insoportable”, que se ha agravado por la persecución financiera “real, diaria” de EEUU a su país.

El último bloqueo -el petrolero- impuesto por Trump en enero ha llevado a la ya debilitada economía cubana al borde del colapso, marcado por apagones que superan las 30 horas y escasez de alimentos, combustible, agua potable y medicinas.