Nuevos datos del telescopio James Webb confirman la inexplicable discrepancia en las mediciones sobre la expansión del Universo. Los científicos están preocupados.

Hay algo que falla en los modelos de medición del Universo. El telescopio espacial James Webb ha medido el ritmo de expansión del Universo y los datos coinciden con las mediciones realizadas por el telescopio espacial Hubble. Sin embargo, esto no es necesariamente una buena noticia.

Y es que estos resultados no concuerdan con los de otros métodos de medición, lo que significa que no hemos encontrado una solución a la llamada “tensión de Hubble”.

La “tensión de Hubble” sin solución a la vista

La “tensión de Hubble” subraya una incertidumbre fundamental: Aunque es un hecho que el cosmos se expande en todas direcciones, los científicos aún luchan por determinar la velocidad exacta de esta expansión. El hecho de que aún no podamos calcularlo con precisión sugiere que puede haber una variable aún desconocida en nuestra comprensión. Es un recordatorio de que todavía estamos en las primeras etapas de entender completamente el universo.

Aunque a nosotros nos parezca inalterable, todas las cosas del universo en realidad se están alejando de nosotros a una velocidad calculada como la “Constante de Hubble”. Esta velocida, en la que concuerdan las mediciones de los telescopios Webb y Hubble, sería de unos 73 kilómetros por segundo por megaparsec.

Las mediciones de otros métodos, como el de observar lo que queda del Universo primitivo, como los restos de luz en el fondo cósmico de microondas o las ondas acústicas congeladas en el tiempo, llegan a la conclusión de que el universo se expande a una velocidad de 67 kilómetros por segundo por megaparsec.

Nuevos datos del James Webb evidencian que algo falla en las mediciones del Universo: ¿Qué es?
La comparación entre las mediciones del telescopio James Webb y el telescopio Hubble | NASA

Los datos del James Webb y del Hubble

No existe una explicación consistente para esta discrepancia. Se podría deber a una posible imprecisión de los datos, a pesar de que múltiples mediciones intentan minimizar errores.

El telescopio espacial Hubble, a pesar de ser una herramienta poderosa, tiene sus limitaciones. Puede superar los efectos distorsionantes de nuestra atmósfera en longitudes de onda visibles, pero enfrenta desafíos al analizar el infrarrojo cercano, vital para eliminar la interferencia del polvo espacial.

El telescopio James Webb, en cambio, es un potente telescopio infrarrojo, por lo que no tiene el mismo problema.

¿Una cuestión de energía oscura?

“Las mediciones de Webb proporcionan la evidencia más sólida hasta el momento de que los errores sistemáticos en la fotometría de las Cefeidas del Hubble no juegan un papel significativo en la tensión actual del Hubble”, dice Adam Riess, afiliado a la Universidad Johns Hopkins y al Instituto Científico del Telescopio Espacial que trabajó en la nueva medición con el telescopio James Webb.

La conclusión del estudio, por lo tanto, es que no tenemos una explicación convincente a la tensión de Hubble. Aunque científicos estiman que la razón podría ser la energía oscura, una fuerza misteriosa. Pero eso ya es tema para otro artículo.