Si bien este objeto se considera "pequeño", las primeras mediciones determinaron que alcanza el tamaño del Coliseo de Roma.

Esta semana, la NASA anunció un nuevo e inesperado hallazgo del Telescopio Espacial James Webb (JWST), se trata de un asteroide que se encontraba dentro del cinturón principal de asteroides, entre los planetas Marte y Júpiter, y sería el más pequeño descubierto a la fecha.

Si bien, la agencia espacial cataloga este objeto como “pequeño”, es importante considerar los tamaños promedio de un asteroide. Y es que, contrario a los meteoritos son mucho mayores, alcanzando hasta los 1.000 kilómetros.

Este en cuestión, mide entre 100 a 200 metros, según los primeros datos del Webb, tamaño que se compara al Coliseo de Roma, que mide 188 metros de longitud, 156 metros de ancho y 57 metros de altura y donde caben aproximadamente 50.000 personas.

El James Webb descubre un asteroide pequeño por casualidad

El hallazgo fue publicado en la revista Astronomy and Astrophysics, aunque no era el objetivo principal de las observaciones del James Webb al momento del descubrimiento. De hecho, el foco estaba en probar el rendimiento de algunos de los filtros del instrumento MIRI integrado en el telescopio.

Fue entonces que para realizar las pruebas, el equipo de astrónomos apuntó al asteroide 10920 del cinturón principal, donde el telescopio detectó el otro objeto pequeño.

El 10920 por su parte, ya había sido observado, pero ningún otro instrumento antes pudo ver al nuevo asteroide, que se encontraba en el mismo campo de visión.

Por ahora, los responsables del hallazgo señalan que aún quedan observaciones por hacer. Estas determinarán más detalles de la naturaleza del asteroide, pero estiman con seguridad que es el más pequeño detectado hasta el momento.

Este descubrimiento, probó una vez más el alto nivel de las capacidades del James Webb. Ahora, sabemos que puede detectar objetos anteriormente invisibles para otros telescopios, ya sean terrestres o espaciales.

Y con esto en mente, la NASA plantea que las próximas observaciones del instrumento MIRI podrían continuar descubriendo asteroides que antes fueron indetectables.