La academia también reaccionó al show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl 2026. Para algunos politólogos, incluso, se trató de una presentación histórica, que contravino la idea generalizada en la población anglosajona de que “Estados Unidos es América”.
“Para los ciudadanos de Estados Unidos, hay una perspectiva estrecha, que es que ‘América’ quiere decir ‘Estados Unidos de América’. Y creo que la mayoría de los estadounidenses no piensan en América Latina o América del Sur, o ni siquiera América del Norte”, plantea, en diálogo con la agencia Efe, Omar Wasow, profesor asistente del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Berkeley.
En una actuación sin precedentes en el evento deportivo, Bad Bunny apeló a su Puerto Rico natal y al álbum ‘DeBÍ TiRAR MáS FOToS’ (2025) para montar un show con un enfático mensaje de inclusión, todo esto en medio de las tensiones que genera la política migratoria de Donald Trump en Estados Unidos.
En uno de los pasajes del espectáculo, de hecho, el cantante desplegó todas las banderas de la región. “¡Dios bendiga a América!”, gritó al cierre, con un balón de fútbol americano que decía “Together we’re America” (“Juntos somos América”).
Tras dichos recientes de Trump, por ejemplo, sobre renombrar el Golfo de México como ‘Golfo de América’, explica el investigador puertorriqueño Cruz Bonlarron Martínez, lo que hizo el ‘Conejo Malo’ fue provocar “un choque” con “el pensamiento imperialista” de “muchos estadounidenses”.
Bonlarron Martínez, autor del artículo ‘El show de Bad Bunny en el Super Bowl fue arte político en su mejor momento’ de la revista Jacobin, asegura que el show de medio tiempo fue “reivindicativo, especialmente por el momento geopolítico que vivimos, con la operación ilegal de Estados Unidos en Venezuela, violando la soberanía venezolana, con todo el chantaje que ha hecho la Administración de Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, contra los Gobiernos de América Latina”.
La exhibición de banderas extranjeras causó, a su vez, críticas de ‘influencers’ del movimiento MAGA (‘Make America Great Again’), como Matt Walsh y Laura Loomer, quien pidió realizar una redada del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) contra los participantes.
“El hecho de que compartamos un hemisferio no nos hace connacionales”, expresó Walsh en sus redes sociales.
Al respecto, el profesor Wasow explica que “una gran parte de cómo funciona la política estadounidense ahora son los símbolos, y la bandera es uno de los símbolos más venerados, particularmente en la derecha, así que tener otras banderas visibles se convierte en una competencia de símbolos”.
La “unión americana” de Bad Bunny
En contraste con la opinión de Trump, quien llamó al acto una “afronta a la grandeza de América”, otros mandatarios latinoamericanos destacaron la “unión” promovida por Bad Bunny. Como la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien lo consideró “muy interesante”.
“Que haya cantado en español en el Super Bowl y que el mensaje sea de unión de América, del continente americano porque menciona todos los países, al final de la canción, incluido Estados Unidos y Canadá, entonces, está hablando del continente americano”, celebró la mandataria en su conferencia matutina.
Wasow, experto en relaciones raciales y étnicas, destaca que la presentación de Bad Bunny “intencionalmente” promueve el “orgullo” de una “identidad panlatinoamericana”.
Aunque el artista no habló en concreto del ICE, como cuando recibió el Grammy al mejor álbum del año, Bonlarron Martínez piensa que el acto sí fue político por, justamente, simbolismos como las banderas, que invita a que “los estadounidenses piensen en el resto del continente y en los efectos que está teniendo la política de Trump”.
“Hay un punto muy importante de política y el hecho de que usó todas las banderas de la región y que usó la palabra América pensando en América como grande, no como Trump, (sino) pensando en la patria grande, yo creo que era bastante político”, añade.