El dibujante, pintor y fotógrafo chileno es el protagonista de una exposición colectiva organizada por Lastarria York, que reúne parte de su obra junto a artistas de distintas generaciones. La muestra podrá visitarse hasta fines de noviembre en el Bar Torremolinos en Barrio Lastarria de Santiago.

La poesía de Enrique Lihn, la música de The Rolling Stones y The Doors, y el encuentro de varias generaciones de artistas marcaron una noche dedicada a Tito Calderón, uno de los nombres ligados al arte underground chileno de los años ochenta.

El pasado 8 de octubre, el Bar Torremolinos, en pleno barrio Lastarria, fue escenario de un homenaje en vida al artista de 68 años, cuya trayectoria se ha desarrollado entre el dibujo, la pintura, la fotografía y la contracultura.

La iniciativa forma parte del sexto volumen expositivo del colectivo autogestionado Lastarria York, que decidió dedicar esta edición a reconocer más de cuatro décadas de creación artística.

Tito Calderón: del grafito a la escena artística de los ochenta

Nacido en Santiago en 1958, Héctor Eduardo Calderón Castillo comenzó a pintar a los 14 años. Entre 1978 y 1982 estudió Arte con mención en Grabado en la Pontificia Universidad Católica de Chile, periodo en el que también comenzó a desarrollar una propuesta visual que encontraría en el dibujo uno de sus principales lenguajes.

El erotismo, el realismo y los personajes provenientes de la cultura popular, la poesía y la calle forman parte de un universo donde destaca el uso del lápiz grafito sobre tela, técnica que se convirtió en uno de los rasgos más reconocibles de su trabajo.

La ventana de tito calderon
“La Ventana” de Tito Calderón | Cedida[/caption

Su trayectoria incluye exposiciones individuales y colectivas dentro y fuera de Chile. Entre ellas figura De la muerte a la locura, retrospectiva presentada en 2014 en el Museo Nacional de Bellas Artes, que reunió una veintena de obras realizadas a lápiz sobre tela, además de bocetos y documentos de su recorrido artístico.

Pero su vínculo con la cultura de los ochenta también se extiende a la literatura. En 1988, Enrique Lihn y el crítico Justo Pastor Mellado participaron con textos en la publicación de El enigma de las noches blancas: Héctor Calderón, grafismos eróticos, exposición presentada en el Instituto Chileno-Francés de Cultura.

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Un homenaje en vida entre poesía, rock y viejas amistades

La decisión de homenajear a Calderón surgió del fotógrafo y curador José Parada, conocido artísticamente como Papel Salado, quien impulsó este encuentro desde Lastarria York.

“Conozco a Tito hace muchos años, soy admirador de su trabajo y él del mío”, comentó Parada, quien explicó que la intención era compartir parte de su obra con las nuevas generaciones, especialmente con los artistas menores de 30 años que participan en la exposición.

Para el curador, también se trata de reconocer una trayectoria marcada por la creación independiente y las dificultades que enfrentan quienes han dedicado su vida al arte.

La inauguración tuvo algo de reencuentro. Calderón compartió lecturas vinculadas a Enrique Lihn y al Anticristo, mientras la música de The Rolling Stones y The Doors acompañaba la jornada.

[caption id="attachment_6990385" align="aligncenter" width="611"]tito calderon y el anticristo Tito Calderón y “El Divino Anticristo” | Extracto Afiche

También participaron Jorge Cerezo y Gonzalo Rabanal, integrantes del colectivo contracultural Los Ánjeles Negros. Desde Londres, el actor y músico Titín Moraga, de la banda Pequeño Vicio, envió una contribución musical, mientras Stef Power estuvo a cargo del cierre con un DJ set.

Entre los asistentes estuvo la periodista, escritora y curadora Rita Ferrer, quien destacó la relación del artista con distintas expresiones culturales. “Para mí Tito Calderón es un vínculo que ya no existe entre visualidad y poesía”, señaló Ferrer, al recordar las conexiones de su trabajo con Enrique Lihn, el Anticristo y los Rolling Stones.

Por su parte, el fotógrafo Álvaro Hoppe destacó su creatividad y resistencia, mientras Gonzalo Rabanal valoró la manera en que Calderón ha construido una visualidad transgresora a partir de una formación artística clásica.

Lastarria York reúne a artistas de distintas generaciones

El homenaje también propone un diálogo entre trayectorias y formas de creación. Las obras de Calderón comparten espacio con dibujos, fotografías y pinturas de artistas que forman parte de distintas generaciones de la escena visual chilena.

Entre los expositores se encuentran Álvaro Hoppe, Jorge Cerezo, Gonzalo Rabanal, Brenda Banda, Daniela Bustos, Billy Noise, Tamara Kramarenco, Jaime Piña, Armelle Monjaret, Caco Campora y el propio Papel Salado, entre otros.

La exposición se desarrolla en un espacio poco convencional para las artes visuales: un bar del centro de Santiago. Una propuesta que permite acercar las obras a públicos que no necesariamente frecuentan museos o galerías, y que también abre posibilidades para su adquisición.

En ese cruce entre artistas consagrados y nuevas generaciones aparece uno de los sentidos del homenaje: mantener en circulación la obra de quienes contribuyeron a construir una escena cultural que encontró en la experimentación y la independencia sus principales herramientas.

¿Dónde y hasta cuándo visitar el homenaje a Tito Calderón?

La exposición Lastarria York Vol. 6 permanecerá abierta hasta fines de noviembre de 2026 en el Bar Torremolinos, ubicado en calle Lastarria 11, Santiago.

Arcangel de Tito Calderón
´Arcangel’ de Tito Calderón

La muestra contempla dibujos, pinturas y fotografías que pueden visitarse y adquirirse durante su permanencia en el recinto.

Las próximas actividades y encuentros asociados a la exposición serán informados a través de la cuenta de Instagram de Lastarria York.

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