La accesibilidad a los medicamentos es una necesidad y un aspecto fundamental en la atención médica de todas las personas. Es por eso que el servicio y disponibilidad de las farmacias no debe ser solo para los habitantes que viven en las grandes urbes, sino que también para los que residen en zonas rurales.

El 26 de septiembre de este 2026, presenté un Proyecto de Ley que modifica el Código Sanitario, en lo referente al profesional a cargo de la Dirección Técnica de las Farmacias. Una iniciativa que no ha sido bien recibida por: Químicos Farmacéuticos, estudiantes de dicha carrera, profesionales del área, instituciones como el Colegio de Químicos Farmacéuticos, y otras organizaciones que se vinculan en esta materia.

Por medio de esta propuesta, no busco que los Químicos Farmacéuticos se queden sin empleo, sino que se conozca y comprenda que muchas localidades rurales del país también necesitan de una farmacia. Así como la disponibilidad y acceso a medicamentos varían de forma significativa entre la Región Metropolitana y las regiones de la zona sur y norte, los lugares que se encuentran aislados y remotos, a menudo enfrentan grandes desafíos para conseguir u obtener sus fármacos.

Las personas que viven en sectores lejanos y/o rurales, generalmente deben recorrer extensas distancias para acceder a sus medicamentos esenciales, enfrentando el riesgo de no encontrar disponible lo que necesitan, y aumentando el costo de traslado para adquirir algo que para otros chilenos es de fácil acceso. Para mí, como diputado de la República, es una situación grave y preocupante, debido a que esto afecta principalmente a adultos mayores y a personas que sufren de enfermedades crónicas.

En mi proyecto de ley, apuntó a que el cargo de Químico Farmacéutico sea reemplazado por uno más genérico, “la dirección técnica de la farmacia”, ampliando al universo de personas que pueden desempeñar esta función.

¿Se preguntarán por qué busco hacer esta distinción? Básicamente, porque en muchos lugares una farmacia no puede funcionar debido a que éstas deben contar con un Químico Farmacéutico durante todo el horario de funcionamiento, y se trata de zonas donde, muchas veces, esto no se puede llevar a cabo por diferentes razones.

La modificación que propongo, permite que la “dirección técnica de la farmacia”, pueda ser ejercida por profesionales del área de la salud que cuenten con un título profesional o técnico de nivel superior, que hayan cursado en sus programas de estudio las siguientes asignaturas: farmacología, dispensación de medicamentos, gestión de establecimientos farmacéuticos y normativa sanitaria.

Los invito a mirar esta propuesta de forma visionaria. El 20% de Chile está compuesto por zonas rurales, lo que equivale a cuatro millones de habitantes, que también necesitan accesibilidad y disponibilidad a medicamentos. Es injusto que ciertos servicios sólo se concentren en las grandes urbes.

No parece justo que algunas comunas o localidades no cuenten con una farmacia u otras prestaciones que son necesidades esenciales. Los invito a conocer esta realidad que nadie quiere ver.