En el marco de Santiago a mil, se puede ver gratis esta película de gran belleza, que tiene algo de documental, de autobiográfico, y es, ante todo, un transitar, un proceso de reflexión y de conexión afectiva y espiritual con seres queridos, con el sentido de la vida -y de la muerte-, de la memoria, del amor.

Laurie Anderson, cantautora, artista visual, performer y cineasta (entre otras facetas creativas), inicia y estructura Heart of a dog (El corazón de una perra) a partir de la muerte de su perra Lolabelle.

Laurie Anderson trata a su perra Lolabelle (una “rat terriers”) como a un ser vivo, que siente, entiende, establece afectos, no como un ser humano o una mascota. Lolabelle era una perra con la que había vivido momentos importantes de su vida.

“¿Para qué son los días?
Para despertarnos. Para ponerlos entre las noches interminables.
¿Para qué son las noches?
Para atravesar el tiempo hacia otro mundo.”

Laurie Anderson recurre a distintos intelectuales y guías espirituales para reflexionar e indagar en su interior y en sus relaciones para hacerse preguntas fundamentales.

“¿De verdad me amaste?”

“Todas las historias de amor son historias de fantasmas”. David Foster Wallace

La creadora busca entre sus fantasmas, entre ellos los de su madre y el de su amigo Gordon Matta-Clark (1943-1978, destacado artista visual, hijo de Roberto Matta), para preguntarse sobre la vida y la muerte, sobre los afectos.

“En mi vida he visto tres fantasmas. El primero fue Gordon. Unas horas después de su muerte apareció en el porche trasero”.

Laurie Anderson transmite su proceso reflexivo, emocional y espiritual a través de una combinación de lenguaje escrito y oral, de ilustraciones, fotos y filmaciones, de la música. Un conjunto de expresiones que se van combinando para crear una obra emocionante que estimula de manera amable.

“Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”. Ludwig Wittgenstein (1889-1951)

Y Anderson busca no tener límites (o a ampliarlos de manera generosa) e invita, a través de su experiencia y de Heart of a dog, a expandir lenguajes, explorar en uno y en sus propios fantasmas, para tener una vida más conectada y plena.

“Porque con frecuencia la muerte se trata de arrepentimiento y de culpa”, sostiene en el film. “El propósito de la muerte es la liberación del amor.”

Heart of a dog, Teatro a mil (c)

Finalmente, Heart of a dof tiene imágenes cotidianas, casuales, de archivo, junto a otras elaboradas, de gran belleza, sublimes. Es un goce visual, auditivo, intelectual y emocional.

https://santiagoamil.cl/en/obras-2021/heart-of-a-dog/

Heart of a dog es un imperdible, una invitación de Laurie Anderson a sumarse en este caminar “acompañada de fantasmas”, como afirma, tratando de reconciliarse con ellos y buscar el sentido de la vida, de su vida, de nuestras vidas.