Sociedad
La supremacía de los gatos en el Antiguo Egipto
Publicado por: Patricia Acu√Īa
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Actualmente el gato es un animal bien querido, con su especial car√°cter ha sabido tener un lugar en los hogares y se ha convertido en una mascota predilecta. Eso s√≠, hubo una √©poca en que lo fue a√ļn m√°s.

Hace m√°s de cuatro mil a√Īos, en el Antiguo Egipto los felinos fueron considerados pr√°cticamente deidades. Tambi√©n llamados Miw o Miwt en esos tiempos, eran representados por la diosa Bastet, quien era personificada por una mujer con cabeza de gato. Ella representaba protecci√≥n a la familia, el amor y la procreaci√≥n.

En ese entonces, los gatos estaban tan considerados en la sociedad que eran intocables. De hecho, si alguien mataba a un gato, con o sin la intención de hacerlo, era condenado a la pena de muerte y ni siquiera el faraón podía intervenir para revertir dicha determinación.

También, en caso de siniestros en el hogar, como por ejemplo un incendio, quien debía ser salvado primero era el gato.

Adem√°s, cuando uno de ellos mor√≠a, todos los miembros de la familia deb√≠an rasurarse las cejas como s√≠mbolo de luto, seg√ļn consigna el autor Carlos Rodr√≠guez en su libro El Encantador de Gatos.

Los gatos se ganaron la confianza del hombre por ser unos cazadores innatos, ya que el atacar a los roedores ayudó a proteger las cosechas.

Tal fue su supremacía que una ciudad le hizo honores, se trata de Bubastis, actualmente Zaqaziq, y ahí fue donde se encontró una gran cantidad de gatos momificados, llegando a contabilizarse unos 300.000.

British Museum |  Averain (CC)

British Museum | Averain (CC)

Los gatos también eran considerados como íconos de belleza y gracia. Es por ello que se dice que el maquillaje de esa época simulaba ojos felinos.

Pero no s√≥lo eso, el historiador griego Herodoto dej√≥ plasmado en uno de sus textos una curiosa an√©cdota que deja en claro el respeto hacia los gatos. Seg√ļn cuenta, persas y egipcios se enfrentaron para disputar la ciudad de Pelusium, en el Bajo Egipto. Para ello el rey persa apost√≥ por llevar gatos al campo de batalla. Los egipcios al ver que estaban en riesgo la vida de los gatos se rindieron, siendo los persas los ganadores.

Tendencias Ahora