VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La familia Kennedy sufre una nueva tragedia con la muerte de Kyle Kennedy, nieta del senador Robert F. Kennedy. A los 42 años, Kyle falleció en Massachusetts el 21 de septiembre, sin conocerse aún la causa oficial de su muerte. Como parte de la extensa familia Kennedy, Kyle enfrentó tempranas pérdidas, incluida la de su padre Michael en 1997. Profesionalmente se destacó en educación infantil, apoyando a niños desfavorecidos y personas con discapacidad.

Una nueva pérdida golpea a la familia Kennedy en Estados Unidos. Kyle Kennedy, nieta del fallecido senador Robert F. Kennedy y su esposa Ethel, murió a los 42 años.

Aunque la noticia se conoció este martes 20 de octubre, el fallecimiento ocurrió el pasado 21 de septiembre en Massachusetts. Hasta ahora, no se ha informado oficialmente la causa de su muerte.

Kyle era una de las tres hijas de Michael Kennedy y Victoria Gifford, y formaba parte de los 34 nietos de Robert Kennedy, hermano del expresidente estadounidense John F. Kennedy.

Nacida en Washington en 1984, enfrentó tempranamente una pérdida familiar cuando su padre falleció en 1997, cuando ella tenía apenas 13 años.

Posteriormente, estudió en instituciones como Georgetown y Harvard, donde se formó como profesora. Durante su trayectoria profesional trabajó en educación infantil, apoyando a niños desfavorecidos y personas con discapacidad.

La compleja historia personal de Kyle Kennedy

En agosto de 2012, Kyle contrajo matrimonio con Liam Kerr en Boston. La pareja tuvo tres hijos, aunque también enfrentó una dolorosa pérdida familiar.

Sus primeros hijos fueron los gemelos Conor y Josie, pero la niña falleció pocos días después de nacer. Dos años más tarde nació Declan.

Según ‘People’, en 2020 Kyle sufrió una lesión en la médula espinal que le provocó parálisis. Desde entonces, dedicó parte de su vida a defender los derechos de las personas con discapacidad.

Su fallecimiento ocurre diez meses después de otra pérdida que afectó a los Kennedy: la muerte de Tatiana Schlossberg, nieta de John F. Kennedy.

Schlossberg falleció en diciembre de 2025, a los 35 años, tras enfrentar una forma poco común de leucemia mieloide aguda, enfermedad que había hecho pública semanas antes.

La muerte de Kyle se suma así a la historia de pérdidas que ha marcado a distintas generaciones de la reconocida familia estadounidense.