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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Brittany Romano, reportera y supuesta amiga de Lindsay Clancy, acusada por la muerte de sus tres hijos en EE.UU., fue despedida de Vanity Fair tras sonreír y guiñar el ojo a las cámaras durante el juicio, lo que generó críticas por considerarlo inapropiado. Romano estaba acreditada por su relación personal con Clancy y planeaba escribir un ensayo al respecto, pero la revista retiró su acreditación por conflictos con estándares editoriales. La reportera respondió a las críticas en Instagram, argumentando ansiedad e incomodidad.

En medio del juicio de Lindsay Clancy por el asesinato de sus tres hijos en Estados Unidos, de manera casi inexplicable, una reportera y supuesta amiga de la acusada sonrió y guiñó el ojo reiteradamente a las cámaras, lo que le valió ser despedida tras ser ampliamente criticada.

Se trata de Brittany Romano, quien fue desvinculada de Vanity Fair luego de que las imágenes rápidamente se viralizaran en redes sociales.

La reportera viral en el juicio de Lindsay Clancy

Tal como destacaron distintos medios estadounidenses, mientras el resto de los periodistas permanecía serio y atento a la audiencia judicial, Romano posó deliberadamente frente a la cámara, generando críticas por considerar su comportamiento inapropiado ante un caso en el que se investiga la muerte de tres menores.

De acuerdo a lo informado por New York Post, Romano se encontraba acreditada para cubrir el juicio debido a su vínculo personal con Clancy, con quien aseguró haber crecido durante parte de su infancia.

Esto último fue confirmado por Vanity Fair. La revista confirmó que la reportera estaba evaluando publicar un ensayo personal sobre la relación con la mujer que hoy está en el banquillo de los acusados, alegando inocencia por una supuesta psicosis posparto.

Sin embargo, la revista anunció en un comunicado recogido por Fox News que retiró la acreditación de la reportera. “Tras constatar claros conflictos con nuestros estándares y procesos editoriales, informamos a Romano de que no seguiríamos adelante con su ensayo”, señaló la publicación.

Cuestionó las críticas y acusó amenazas

Posteriormente, Romano respondió a las críticas a través de Instagram, donde aseguró que su sonrisa no reflejaba indiferencia frente a la tragedia y explicó que suele sonreír cuando experimenta ansiedad o incomodidad. Además, sostuvo que su padre le había comentado que se veía triste durante la transmisión.

Lejos de disculparse, la mujer cuestionó los ataques recibidos en redes sociales y afirmó que algunos usuarios incluso le enviaron amenazas de muerte y mensajes instándola a suicidarse.

“Una sonrisa no es un crimen”, escribió, defendiendo su comportamiento y denunciando lo que calificó como una respuesta desproporcionada.

Cabe destacar que el juicio contra Clancy se encuentra en su etapa final y busca determinar si es responsable penalmente por la muerte de sus tres hijos o si corresponde considerar su defensa de inimputabilidad por enfermedad mental.