En Chile, un informe elaborado por Clapes UC, advierte que existe una alta tasa de cesáreas en la red pública de salud, lo que no solo podría presentar un riesgo para los recién nacidos, sino que también es sinónimo de mayor gasto financiero por parte del Estado.
De acuerdo al documento titulado “El exceso de cesáreas en la red pública y sus consecuencias sobre el gasto y el uso de recursos en salud”, cerca del 46% de los nacimientos registrados en hospitales públicos durante 2024 se realizaron mediante cesárea.
Vale destacar que se trata de una cifra que representa una proporción que triplica el umbral del 10%-15% recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Informe busca reducir partos por cesárea
Tras el análisis del panorama nacional, el estudio concluye que una reducción de la tasa actual de cesáreas hasta el nivel sugerido por la OMS permitiría liberar cerca de US$20 millones anuales y recuperar alrededor de 80 camas hospitalarias cada día.
Según los investigadores, esos recursos podrían destinarse a reforzar otras áreas del sistema de salud, como la contratación de aproximadamente 250 médicos especialistas por año, la construcción de tres centros de salud familiar o la realización de unas 10 mil cirugías adicionales anuales.
Aunque las cesáreas representan menos de la mitad de los nacimientos en la red pública, concentran el 56% del gasto total asociado a partos. Durante 2024, este tipo de intervenciones generó desembolsos cercanos a US$74 millones de un total de US$126 millones destinados a nacimientos.
Los autores subrayan que el monto mencionado no incluye los costos asociados a posibles complicaciones neonatales ni las consecuencias que pueden presentarse a largo plazo tanto en las madres como en los recién nacidos, por una intervención así.
Cesáreas pueden costar hasta $600 mil más
Además, el análisis muestra que la cesárea representa una carga significativamente mayor para el sistema sanitario en comparación con el parto vaginal.
En promedio, este procedimiento cuesta alrededor de $600 mil más por paciente debido a la necesidad de utilizar pabellones quirúrgicos, personal especializado, anestesia e insumos adicionales.
Adicional a lo anterior, detallan que las mujeres sometidas a cesárea permanecen hospitalizadas un día más, en promedio, que aquellas que tienen un parto vaginal.
Las posibles complicaciones de una cesárea
El informe también revisa evidencia científica internacional que vincula las cesáreas con mayores riesgos para la salud.
Entre ellos, destaca un riesgo de mortalidad neonatal más de dos veces superior respecto de los partos vaginales y una mayor probabilidad de ingreso a unidades de cuidados especiales.
Asimismo, las cesáreas realizadas entre las semanas 37 y 38 de gestación podrían elevar entre tres y casi cuatro veces el riesgo de problemas respiratorios en los recién nacidos.
Por otro lado, la literatura recopilada por el estudio asocia este procedimiento con alteraciones en la microbiota intestinal del bebé, un factor que podría incrementar la predisposición a enfermedades crónicas como asma, obesidad y diabetes tipo 1.
Reducir cesáreas sin justificación médica
Finalmente, el documento plantea una serie de necesidades para fortalecer medidas destinadas a reducir las cesáreas sin justificación médica. Entre ellas, la implementación de guías clínicas estandarizadas y la exigencia de segundas opiniones antes de indicar una cirugía.
El objetivo, señalan los investigadores, no es restringir una intervención indispensable en muchos casos, sino evitar el exceso de estos procedimientos, que dicen, generan riesgos adicionales y presionan los recursos del sistema público.
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