El nuevo gobierno de Perú, con Keiko Fujimori Higuchi como presidenta, anunció esta semana sus primeras acciones. Una de ellas, en materia de relaciones internacionales, fue su interés formal de pertenecer al Escudo de las Américas, alianza liderada por Estados Unidos y de la cual también forma parte Chile.
Este grupo fue creado por el presidente estadounidense Donald Trump en 2026, con el objetivo de unir esfuerzos para combatir el crimen organizado internacional y el narcotráfico. Sin embargo, en el camino ha estado expuesto a críticas y la incorporación de Perú es una muestra de las controversias que ha generado la iniciativa.
Perú junto a Chile, aliados de EEUU
La presidenta peruana, Keiko Fujimori, expresó su intención de que el Perú se una a esta alianza internacional, pues, según dijo, le interesa trabajar con todos sus miembros, entre ellos Chile, para combatir el crimen organizado.
“Este tipo de flagelos, este tipo de lacras, no se fijan en las fronteras, muy por el contrario, invaden los continentes. Es por eso que al Perú nos gustaría participar, nos conviene participar y creo que a los países que ya forman parte también van a estar interesados que el Perú pueda formar parte y contribuir con información”, declaró a la prensa.
El nuevo ministro de Relaciones Exteriores del Perú, Carlos Espá, en línea con la posición peruana, expuso que la delincuencia internacional en la actualidad ha sobrepasado la capacidad de respuesta de los países.
“Las organizaciones transnacionales criminales como el narcotráfico, el lavado de activos, inclusive la trata de personas, son organizaciones que van más allá de las fronteras; entonces, pretender luchar los países individualmente con estas organizaciones que tienen tantos recursos y tanto poder, no resulta eficiente”, dijo.
¿Mayor cooperación Perú-Chile?
Analistas internacionales consultados por BioBioChile indicaron que la incorporación peruana al Escudo de las Américas abre una oportunidad de mayor coordinación entre Perú y Chile, con el respaldo de Estados Unidos, aunque aún no está claro el impacto real.
“Lo que estamos viendo ahorita es un acercamiento político, simbólico. El acercamiento de los Estados Unidos va en ese aspecto y, obviamente, lo que hay que ver es cómo se aterriza de lo político a lo operativo. Vuelvo al punto central: Esto no está claro. Es muy bonita la parte declarativa de que vamos a formar parte del Escudo de las Américas, ¿pero con qué objetivo claro?”, dijo Juan Carlos Ladines, analista de la Universidad del Pacífico del Perú.
Pero, al mismo tiempo, reconoció que se abre una oportunidad de mayor colaboración entre Perú y Chile. “Se tienen que sincerar los procesos de compartir información estratégica o de inteligencia, en beneficio de los dos”, consideró.
Mencionó, por ejemplo, que el gobierno de José Antonio Kast ha prometido una política dura en la frontera y, pese a que Perú no está en esa línea, “si permitimos que ese tipo de estrategias en conjunto puedan generar puentes de información entre ambos, va a ser un gol”. “El gobierno estadounidense tiene que ver cómo puede ser ese gran puente o esa gran bisagra, que ayude a generar este tipo de espacio”, añadió.
Por su parte, Francisco Belaunde Matossian, analista político internacional, recordó antecedentes de la lucha contra el crimen organizado entre Perú y Chile, destacando ahora la relevancia de Estados Unidos.
“Ya hay una Declaración de Santiago, donde se reunieron algunos países de América, entre los cuales están Perú, Argentina y Bolivia para luchar contra el crimen organizado. Es decir, ya hay espacios de cooperación. Esto tiene que ver más bien con el apoyo de Estados Unidos. Por supuesto, va a haber una cooperación también en general, pero en gran parte tiene que ver con el apoyo de EEUU”, indicó.
Perú y Chile pueden aprovechar su participación en el Escudo de las Américas, pero ello dependerá, entre otros factores, del manejo profesional de las embajadas, en opinión de Belaunde.
“Creo que necesitan embajadores en Washington que sean embajadores serios. He leído que el embajador de Chile es un empresario demasiado hincha de Donald Trump y que aparentemente no da la talla. Esperaría que el Perú nombre a un embajador en Washington que sea un embajador de carrera, de preferencia, para que pueda negociar bien con los norteamericanos, porque hay mucha presión”, sostuvo. “Es un ejercicio delicado, hay que ser muy sutil, hilar muy fino”, agregó.
No obstante, Belaunde mostró sus dudas respecto de la estrategia militar que maneja Estados Unidos para hacer frente a la delincuencia internacional, la cual se replicaría en el marco del Escudo de las Américas. En ese sentido, recordó pasadas intervenciones del gobierno norteamericano en el Caribe.
“Está por verse si el tema militar realmente es efectivo en la lucha contra el crimen organizado. No es seguro, porque, por ejemplo, dicen que el flujo de cocaína hacia Estados Unidos no se ha visto detenido por el bombardeo de lanchas que estaban llevando cocaína hacia allá. Se mantiene el flujo. Entonces, la pregunta es, ¿hasta qué punto realmente eso es útil? Si realmente utilizar a los militares para luchar contra el crimen organizado realmente es eficaz y eso es lo que está por verse”.
Oposición en Perú al Escudo de las Américas
El anuncio de la presidenta Keiko Fujimori de formar parte de la alianza impulsada por Donald Trump ha generado cuestionamientos. En el nuevo Senado peruano, la bancada Ahora Nación, del sector opositor al gobierno, pidió la asistencia del ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Espá, para que explique los alcances políticos, jurídicos y operativos de esta incorporación.
“Es una señal preocupante porque puede reducir la autonomía de nuestra política exterior y alinearnos con un gobierno que recurrió a medidas de coerción frente a otros Estados”, publicó la senadora Mirtha Vásquez en su cuenta de X.
“El Perú debe cooperar para combatir el crimen organizado, pero sin comprometer su soberanía ni su capacidad de mantener una política exterior independiente y equilibrada con todos sus socios estratégicos, incluidos Europa, China y América Latina”, añadió.
Otras voces, como el internacionalista Oscar Vidarte, también cuestionaron la intención del gobierno peruano al asegurar que unirse al bloque Escudo de las Américas significa legitimar violaciones al derecho internacional, como el ataque contra lanchas en el Caribe y la intervención en Venezuela por parte de Estados Unidos.
Vidarte señaló que, de acuerdo con Donald Trump, el Escudo de las Américas tiene que hacer frente a todas las amenazas que enfrenta la región. “¿Podría convertirse en una coalición de seguridad militar contra China, nuestro principal socio comercial? Sería totalmente negativo para nuestros intereses”, dijo en declaraciones para el medio RPP.
“Nosotros somos parte de una región que durante mucho tiempo hemos luchado en favor del principio de no intervención, para evitar el intervencionismo estadounidense a lo largo del siglo XX, y ahora más bien estamos legitimando, a través de un mecanismo internacional, que EEUU pueda utilizar la fuerza, pueda intervenir violando nuestra soberanía en nuestros territorios”, argumentó.
Respecto del impacto en la soberanía, el analista Francisco Belaunde también expuso los riesgos. “El problema es que Estados Unidos tiene una visión de las alianzas donde él manda y los aliados más débiles obedecen, y presiona mucho. Entonces ese es el problema y a todo nivel”, advirtió en conversación con BBCL.