“Tengo malas noticias para usted. Desde hace aproximadamente unos meses tengo acceso a los dispositivos que utiliza para navegar por Internet. Durante ese tiempo, he estado rastreando toda su actividad en la web”.
Cientos de fiscales recibieron durante la medianoche del pasado miércoles 29 de julio un correo extorsivo en el que les solicitaban pagos en bitcoins por 750 dólares a cambio no liberar supuesta información privada de los persecutores.
Si bien se trataba de un correo genérico y enviado de forma masiva a los miembros del Ministerio Público, existen sospechas de que detrás de los mensajes podría existir una vulneración a los sistemas de la Asociación de Fiscales.
Según información recopilada por Bío Bío Investiga, el remitente de las extorsiones provenía de un mail oficial de la institución gremial. Es decir, @fiscales.cl.
“Lo recibimos todos al parecer, fue hace como dos semanas. Yo lo reporté a mi jefatura y a la Asociación Nacional de Fiscales. No sé si se ha iniciado una investigación penal”, cuenta una persecutora asociada fuera de micrófono.
Bitcoins
“He descargado toda su información: datos, fotos e historial de navegación web en mis servidores. Tengo acceso a todos tus messenger, redes sociales, correos electrónicos, historiales de chat y listas de contactos”, les redactó el desconocido detrás de los e-mails.
El objetivo final del aparente hacker era solicitar dinero: 750 dólares en bitcoins. Quien no los transfería a la brevedad, sufriría, según sus palabras, el precio de la exposición pública.
“He conseguido grabar varios de sus sucios numeritos”, rezaba la comunicación.
Spam
La Asociación Nacional de Fiscales del Ministerio Público se fundó en marzo de 2007 y agrupa a los fiscales adjuntos chilenos. Cerca del 90% de los persecutores a nivel nacional está afiliado.
Desde la organización gremial cuentan que sólo se trató de un spam y que no hubo funcionarios que cayeran en las amenazas.
“No existen antecedentes que permitan sostener que las cuentas de correo electrónico de los fiscales hayan sido comprometidas ni que se haya producido una filtración de información institucional o personal”, aclaran.
Desde la Asociación de Fiscales respondieron que iniciaron las coordinaciones correspondientes para “revisar el origen del envío y adoptar las medidas que resulten necesarias, manteniendo contacto con los proveedores y servicios tecnológicos involucrados”.
Eso sí, no especificaron si es que denunciaron los hechos al Ministerio Público.
Suplantación
Desde la entidad gremial no aclararon si se trató de un hackeo u otra vulneración a sus sistemas de seguridad, considerando que los e-mails salieron de una cuenta vinculada a la institución (asociadosanf-bounces@fiscales.cl).
Según el arquitecto en ciberseguridad, docente de la Pontificia Universidad Católica y especialista en Hacking Ético, Diego Cáceres Solís, todo se trata de una suplantación.
La dirección utilizada corresponde, según el experto, a una casilla técnica asociada a sistemas de distribución masiva de correos. La terminación “bounces” se utiliza habitualmente para gestionar automáticamente aquellos mensajes que no logran llegar a sus destinatarios.
En ese contexto, una configuración de seguridad deficiente podría permitir que terceros exploten este tipo de infraestructura para enviar mensajes que aparenten provenir del dominio institucional, sin que necesariamente hayan sido enviados por el organismo o por el propietario legítimo de una cuenta.
Lea la declaración completa de la Asociación
En relación con los correos electrónicos de carácter extorsivo recibidos por algunos asociados durante las últimas horas, la Asociación Nacional de Fiscales informa lo siguiente:
Se trata de un mensaje que presenta las características propias de una campaña masiva de spam y extorsión electrónica, modalidad ampliamente conocida en el ámbito de la ciberseguridad y cuyo objetivo es generar alarma en los destinatarios para inducirlos a realizar determinadas acciones o pagos.
Hasta este momento, no existen antecedentes que permitan sostener que las cuentas de correo electrónico de los fiscales hayan sido comprometidas ni que se haya producido una filtración de información institucional o personal.
Desde que se tomó conocimiento de esta situación, la Asociación inició las coordinaciones correspondientes para revisar el origen del envío y adoptar las medidas que resulten necesarias, manteniendo contacto con los proveedores y servicios tecnológicos involucrados.
Asimismo, se reiteró a los asociados la importancia de no interactuar con este tipo de mensajes, no acceder a enlaces ni realizar pagos, siguiendo las recomendaciones habituales de seguridad informática.
La Asociación Nacional de Fiscales continuará monitoreando esta situación e informará oportunamente cualquier antecedente relevante que surja del análisis técnico que actualmente se encuentra en desarrollo.