VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Los hijos de Nancy Guthrie, madre de la periodista de NBC Savannah Guthrie desaparecida, ofrecieron pagar a posibles secuestradores por su liberación. La familia recibió mensajes sobre su madre y piden su regreso para celebrar juntos. La mujer de 84 años desapareció en Tucson hace una semana, y el FBI ofrece 50.000 dólares por información. La casa de Guthrie mostró signos de allanamiento, y su marcapasos se desconectó del teléfono.

Los hijos de Nancy Guthrie, la mujer desaparecida el pasado 31 de enero y madre de la periodista de NBC Savannah Guthrie, se ofrecieron este sábado a pagar a sus posibles secuestradores por su liberación.

“Recibimos su mensaje y lo entendemos. Rogamos que nos devuelvan a nuestra madre para que podamos celebrar con ella. Solo así tendremos paz. Esto es muy valioso para nosotros y pagaremos por ello”, dijeron los tres hijos de la desaparecida, Annie, Camron y Savannah, en un video publicado en Instagram.

Ayer, la estación de televisión KOLD recibió un correo electrónico sobre el caso de la mujer de 84 años, y antes de esto se enviaron a medios de comunicación al menos tres notas de supuesto rescate.

Este sábado marca el séptimo día en que no se sabe sobre el paradero de Guthrie, vista por última vez la noche del sábado 31 de enero en su hogar al norte de Tucson (Arizona).

El FBI ofreció el jueves una recompensa de hasta 50.000 dólares por información que conduzca a encontrar a la mujer o a lograr el arresto y la condena de cualquier persona involucrada en su desaparición.

Desde que se inició la investigación, la Policía ha considerado el caso como un crimen, después que la cámara del timbre de la casa de Guthrie se desconectó, un software detectó a la presencia de una persona y la aplicación del marcapasos de Guthrie mostró que se había desconectado de su teléfono.

Además, se encontraron indicios de allanamiento forzado en la vivienda ubicada en el vecindario de Catalina Foothills, en medio de una zona desértica al norte de Tucson.