VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Lindsey Vonn, estrella del esquí alpino, sufrió una violenta caída durante el descenso femenino en Milán-Cortina en los Juegos Olímpicos de Invierno, a pesar de una lesión de rodilla. Tras caerse al inicio de su descenso, fue atendida entre lágrimas y gritos de dolor. Tras más de diez minutos en la nieve, fue trasladada en helicóptero a un hospital. A sus 41 años y con una prótesis de titanio en la rodilla, Vonn había vuelto a la competición tras seis años.

La estrella estadounidense del esquí alpino Lindsey Vonn, que participaba en los Juegos Olímpicos de Invierno a pesar de una grave lesión de rodilla, sufrió una violenta caída y abandonó este domingo en el descenso femenino de Milán-Cortina (Italia).

La ‘Speed Queen’, campeona olímpica de descenso en 2010, se cayó en el inicio de su descenso en Cortina d’Ampezzo, permaneciendo tumbada en la nieve antes de ser atendida por el equipo médico, entre lágrimas y gritos de dolor, según mostraron las imágenes de televisión.

De partida con el dorsal 13 y a sus 41 años, Lindsey Vonn apenas llevaba una docena se segundos de bajada cuando se enganchó con una de las puertas y, ya desequilibrada, se cayó al aterrizar de un salto en una curva.

Tras más de diez minutos en la nieve, la norteamericana fue trasladada en helicóptero a un hospital, mientras el público congregado en la meta la despedía con una gran ovación.

La estrella estadounidense había protagonizado un espectacular regreso tras seis años apartada de la competición y con una prótesis de titanio en la rodilla derecha.

Una nueva y grave lesión (rotura de ligamentos) sufrida en el descenso de Crans Montana, en Suiza, a una semana de los Juegos, no la hizo desistir. Había realizado entrenamientos oficiales prometedores, en particular el del sábado, donde terminó en tercera posición.

La prueba del descenso se reanudó tras más de un cuarto de hora de interrupción. La estadounidense Breezy Johnson, actual campeona mundial de la disciplina, ganó finalmente el oro olímpico, imponiéndose por sólo cuatro centésimas a la alemana Emma Aicher, que galó la medalla de plata.

La italiana Sofia Goggia acabó tercera, consiguiendo la medalla de bronce.