Científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington (WashU) en San Luis, Estados Unidos, desarrollaron una vacuna nasal que protege contra la influenza aviar H5N1, conocida comúnmente como gripe aviar.
Esta cepa se ha propagado en los últimos años de aves silvestres a animales de granja en distintos lugares del mundo, y también a personas. Por ejemplo, desde 2022, ya ha causado más de 70 casos humanos en EE.UU. y dos muertes.
En Chile y el Cono Sur, expertos han advertido que estaría causando una pandemia animal sin precedentes, con mutaciones que han facilitado su transmisión en mamíferos.
El Dr. Jacco Boon, profesor de WashU y coautor del estudio, explicó en un comunicado que “esta variante particular lleva tiempo presente, pero el evento único y totalmente inesperado de su propagación entre especies a las vacas lecheras en Estados Unidos fue una clara señal de que debemos prepararnos para la eventualidad de una pandemia”.
Ante esta contingencia, los investigadores desarrollaron una vacuna intranasal —no inyectable— que lo que hace es atacar al virus en la nariz, evitando la infección en las vías respiratorias.
La solución ya se probó en hámsteres y ratones, donde previno infecciones con éxito en los animales expuestos al virus. “Nuestra vacuna nasal puede proteger contra la infección de las vías respiratorias superiores, así como contra la enfermedad grave. Esto podría proporcionar una mejor protección contra la transmisión, ya que, en primer lugar, protege contra la infección”, planteó Boon.
Una vacuna nasal actualizada para la gripe aviar
La vacuna inyectable contra la gripe aviar ya existe, pero fue hecha en base a cepas más antiguas y los expertos creen que no es tan eficaz contra las variantes actuales. Además, no está ampliamente disponible.
La nueva vacuna nasal, en cambio, administra una solución por aerosol a través de las vías respiratorias. Para ella, los científicos de WashU se inspiraron en una vacuna nasal para el Covid que fue desarrollada en la misma casa de estudios.
Para su antígeno, seleccionaron proteínas específicas del H5N1 y luego lo insertaron en adenovirus, un virus inofensivo y no replicante, creando un antígeno óptimo, es decir, la parte del patógeno a la que reacciona el sistema inmune. El adenovirus, actúa como vehículo de administración del antígeno.
El equipo probó la vacuna nasal en hámsteres y ratones y observaron una protección casi completa contra la infección H5N1. En cambio, las vacunas actuales ofrecieron poca protección contra esta variante.
Además, al administrarla por la nariz, generó una fuerte respuesta inmunitaria en todo el organismo, pero especialmente las vías respiratorias y los pulmones, y en consecuencia, protegiendo contra la transmisión y los efectos más graves de la gripe aviar.
Michael S. Diamond, también coautor del estudio, dijo que “administrar la vacuna directamente en las vías respiratorias superiores, donde más se necesita protección contra las infecciones respiratorias, podría interrumpir el ciclo de infección y transmisión“.
“Esto es crucial para frenar la propagación de la infección por H5N1, así como de otras cepas de gripe e infecciones respiratorias”, añadió. Ahora, el equipo espera hacer estudios adicionales en animales para luego pasar al tejido inmune humano.
Referencia:
Ying, Baoling et al. An intranasal adenoviral-vectored vaccine protects against highly pathogenic avian influenza H5N1 in naive and antigen-experienced animals. Revista Cell Reports Medicine, 2026.