Hace algunos días conocimos la moción que propone la creación de un Ministerio de Seguridad Pública. Una idea que parece prometedora por la fundación de una policía especializada que irá en directo beneficio de la ciudadanía, sobre todo por los altos niveles de violencia a lo largo del territorio nacional que enfrentamos actualmente.

La percepción de inseguridad no sólo es tema en los principales noticieros de la televisión, sino que también es parte de una realidad que atormenta día a día a millones de chilenos que se han visto vulnerados por la delincuencia, incluso en medio de la pandemia. Sobre todo por encerronas o portonazos.

Respecto de este último punto, recientemente conocimos cifras reveladoras del Plan Especial Antiportonazos de Carabineros, que entre otras cosas señala que la mayor cantidad de emergencias se concentra en Maipú, Pudahuel, Quilicura, Puente Alto, Conchalí, Recoleta, Santiago, San Bernardo, La Florida y Lampa. Muy probablemente estas comunas cuentan con presupuestos acotados para una gestión en seguridad eficiente, por lo tanto, no podemos esperar que los vecinos dependan de eso para obtener la protección que se merecen.

Actualmente vemos brechas en materia de seguridad, comunas como Las Condes y Lo Barnechea que han invertido sus recursos en pro de la seguridad de sus vecinos. Por fortuna de su gente, estos municipios tienen mejores condiciones económicas y eso se refleja en la calidad de vida de sus habitantes, quienes reciben una respuesta más eficiente y con resultados positivos en caso de algún robo de vehículos, por ejemplo.

Según la fiscalía de la zona oriente de la región Metropolitana, entre enero y marzo de 2020 se hicieron 618 portonazos; mientras que en el mismo período de 2021, se realizaron 249, una reducción del 60%, tiempo que coincide con la renovación de los centros de control y comando integrados
de las comunas de Lo Barnechea y Las Condes que mejoran en un 66% el tiempo de respuesta en una emergencia, en este caso atendiendo a los víctimas de robos, logrando localizar vehículos robados y a los malhechores.

En este sentido, la creación de un ministerio de Seguridad Pública moderno y tecnológicamente equipado podría dar certezas a la hora de hablar de equidad en el acceso a la seguridad, lo que podría fortalecer ese espacio entre las personas y las fuerzas de policiales, lazo que se ha visto
deteriorado en el último tiempo por diferentes razones. La fundación de esta institución parece ser un primer paso para contar con una respuesta coordinada y eficiente, con una mirada más amplia para involucrar a la seguridad privada y ciudadana, tanto a otras entidades del Estado para crear un abanico multi institucional con énfasis en la prevención, un ente responsable del orden público y proactivo a la hora de fiscalizar.

La posibilidad de contar con una policía encargada de la prevención de los potenciales peligros, para así evitar el crimen organizado nos llena de esperanzas. Confiamos en que las autoridades aprovecharán esta instancia para dar aires nuevos a la gestión de las policías.

Sabemos que hay muchas demandas a nivel nacional, las que se agudizaron con la crisis. Sabemos además que los recursos son limitados y que las necesidades son infinitas. Se valoran las buenas intenciones pero también se requieren esfuerzos para concretar todos aquellos anuncios que buscan
proteger a la ciudadanía a nivel país.

Luis Pérez
Presidente de grupo Hytera para Latinoamérica Sur