Opinión
La vía comunista a la focalización universal
Publicado por: Tu Voz
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Desde el Frente Amplio hemos abierto un debate con los comunistas sobre los avances del Gobierno en materia de derechos sociales, sosteniendo que el Ministerio de Desarrollo Social (MDS) mantiene intacto el principio de focalizaci√≥n del gasto social dise√Īado en dictadura. El intento de refutaci√≥n del MDS reafirma lo que planteamos.

Sin hacerse cargo de la cr√≠tica central realizada, acus√°ndola de parcial, desinformada y sobreideologizada, se alega que los instrumentos creados por el MDS permiten transitar desde la focalizaci√≥n hacia la universalizaci√≥n de derechos, enumerando luego una larga lista con ejemplos de iniciativas legislativas relacionadas con cambios institucionales y de enfoque, en programas dirigidos a la infancia, pueblos originarios, adultos mayores y discapacidad, que permitir√≠an ‚Äúfocalizar mejor el gasto‚ÄĚ y transitar ‚Äúhacia la universalizaci√≥n de derechos sociales‚ÄĚ tal como ‚Äúcomo es el caso de la gratuidad de la educaci√≥n‚ÄĚ.

Entonces, ¬Ņparecen destempladas nuestras cr√≠ticas al MDS? Todo indica que no.

En materia de infancia y pueblos ind√≠genas, Chile simplemente intenta cumplir con tratados internacionales firmados pero nunca implementados. En materia de infancia, la legislaci√≥n proviene de gestiones anteriores y depende mayoritariamente de equipos ajenos al MDS; respecto a los pueblos ind√≠genas, adem√°s de realizar las consultas en el marco de un criticado decreto 66, el ministro Marcos Barraza prefiere ignorar que su mismo Gobierno aplica la Ley Antiterrorista y refuerza la militarizaci√≥n en La Araucan√≠a. En tanto que la pol√≠tica de inclusi√≥n de adultos mayores y personas con discapacidad se limita a dar soluciones privadas a problemas p√ļblicos: m√≠nimas cuotas de trabajo en grandes empresas, en un pa√≠s en que los derechos laborales son cotidianamente vulnerados, m√°s ahora que entr√≥ en vigencia una reforma laboral que aumenta el predominio empresarial. En definitiva, los comunistas defienden una agenda que poco se relaciona con una fuerza de cambio, pero, sobre todo, no modifica la concepci√≥n neoliberal en materia de desarrollo social.

Por m√°s que ajusten instrumentos, aumenten cobertura de subsidios e incrementen los recursos dirigidos a poblaciones ‚Äúvulnerables‚ÄĚ, se sigue sin garantizar derecho universal alguno: el problema radica entonces en la propia focalizaci√≥n. El pensamiento neoliberal promueve dirigir el gasto social a grupos vulnerables para garantizar la gobernabilidad, renunciando a la redistribuci√≥n del ingreso. De hecho, el propio Friedmann reclamaba que ‚Äúcualquier subvenci√≥n debe concederse a las personas para que se gaste en las instituciones de su elecci√≥n‚ÄĚ.

La cuesti√≥n no tiene que ver con la cobertura o monto de los bonos, sino con la l√≥gica misma de la focalizaci√≥n. Mientras que los no beneficiarios de subsidios son condenados a resolver individualmente su vida, muchas veces endeud√°ndose para satisfacer necesidades elementales en el mercado, a los grupos vulnerables se les otorga ‚Äúel derecho‚ÄĚ a participar m√≠nimamente en la vida social, mediante la entrega de cuantiosos recursos p√ļblicos a proveedores privados de servicios b√°sicos. En ambos casos, lo que se fortalece es el mercado, cuyos fines distan mucho de asegurar la universalizaci√≥n de derechos, creando un verdadero ‚Äúcapitalismo de servicios p√ļblicos‚ÄĚ, con actores empresariales que han hecho de la focalizaci√≥n un fastuoso negocio.

En sociedades en que existen derechos universales est√° garantizado el acceso y la producci√≥n democr√°tica de esos servicios, sin importar el bolsillo. Su desarrollo se sustentan en la construcci√≥n y fortalecimiento permanente de servicios verdaderamente p√ļblicos, impidiendo que la reproducci√≥n de la vida social sea expropiada por empresarios. Pero la estrategia comunista apunta justamente a lo contrario: expandir vouchers y promover soluciones individuales y de mercado, al punto de naturalizar la pol√≠tica social neoliberal. Cuando se trata, precisamente, de lo opuesto: invertir la hegemon√≠a privada por hegemon√≠a p√ļblica.

Nuestra crítica a Barraza no es una estratagema electoral, sino una diferencia política sobre los principios que construyen una sociedad en que la vida social se resuelva democráticamente.

El Frente Amplio no está exento de reproducir el error de reducir el problema a grupos vulnerables o a ampliación de coberturas. Sin embargo, hay que ser claros: de no comenzar a garantizar el derecho de la sociedad a producir servicios sociales democráticamente, quedaremos presos de la utopía comunista de la focalización universal. La izquierda no puede agotarse en la toma y la gestión del Estado neoliberal: se requiere su democratización radical a partir de fuerzas sociales que no sólo presionen por cambios, sino que encabecen políticamente la transformación.

Giorgio Boccardo, director Fundación Nodo XXI.

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