Changsha, ubicada al sur de China, tiene parajes únicos en el mundo, como una isla en el río Xiangjiang, que resguarda una monumental cabeza de Mao Zedong, el fundador de la República Popular China. Desde allí, Enrique Xie se trasladó a España para después encontrar trabajo en Chile.
En conversación con BioBioChile, Xie repasa su historia que lo trajo a nuestro país. “Viví 20 años en Changsha”, afirma en un perfecto español Enrique Xie, quien decidió españolizar su nombre de pila.
“A los 18 años aprendí español en la universidad”, agrega el ciudadano chino a BBCL. “Empecé a hablar con mucha gente de España y Latinoamérica porque tenemos profesores, estudiantes de intercambio que provienen de muchos países hispanohablantes”, detalla. Así que en la universidad, mientras estudiaba Comunicaciones, Enrique eligió la carrera de español, porque tenía la oportunidad de postular a un intercambio entre China y España.
Así pues, al tercer año de universidad, Enrique Xie expresa que “aprendió caleta de español”.
Entonces, después de titularse, Enrique empezó su vida laboral en una empresa de maquinarias. “Trabajé allí unos dos años, pero debido a la pandemia, a la venta de maquinaria no le fue bien”.
Al poco tiempo, Xie recibió la llamada de una persona que le recomendó un trabajo en nuestro país. “Me dice: ‘Oye, hay un proyecto bueno en Santiago, en Santiago de Chile’”.
“Ahí me avisaron de la construcción de la nueva línea 7 del Metro”, indica Xie. Desde entonces, su vida sufrió un cambio vertiginoso.
Enrique y su llegada al país
“Yo siempre quise ir a una ciudad grande de Latinoamérica y en ese momento pensaba que era una ciudad superbuena, así que me tincaba mucho en ese momento”, recuerda Xie a BioBioChile.
A todo esto, después de quedar en el trabajo, Enrique entró de lleno a la idiosincrasia chilena. “En ese momento yo preparé la visa y me vine a la empresa en septiembre de 2022”.
En ese sentido, también Enrique vivió varios hechos curiosos desde que pisó suelo nacional, puesto que hablaba el “español de España”, confiesa. “Yo recuerdo que me habían pasado muchas cosas interesantes al principio. Una vez un compañero mío me pregunta: ‘¿Qué hora es?’ Yo le dije que eran las 12 y pico”. “Mi compañero después me dice: ‘Huevón, no digas pico acá, que no sabes qué significa pico acá en Chile’”, señala Enrique. “En ese momento no cachaba nada”, afirma con sorpresa.
“Cuando empecé a hablar español de España, había mucha broma”, acota Xie.
No obstante, el oriundo de Changsha, recuerda que pensaba que iba a tener una estadía piola en el país, pero al transcurrir los años, empezó a viajar y conocer lugares como San Pedro de Atacama, Villarrica, Puerto Natales, las Torres del Paine, Chiloé y Rapa Nui. “Yo sentí la conexión con la gente chilena”, afirma.
“Hasta el momento me gusta mucho estar acá, además tengo muchos amigos chilenos”, destaca con orgullo. “Yo puedo confiar más en la gente”, afirma Xie a la presente redacción.
Enrique y el yuánfèn con Chile
“En chino existe una palabra muy especial: “缘分 (yuánfèn)”, reflexiona Enrique a BBCL. “No tiene una traducción exacta al español. Se refiere a esa conexión especial que hace que alguien llegue a tu vida, a veces de una manera inesperada, y termine siendo parte importante de tu historia”.
“No necesariamente tiene que ser entre dos personas. También puedes tener 缘分 con un país, una ciudad o un lugar”, remarca Xie. “Por eso, cuando digo Tengo缘分con Chile, quiero decir que siento que mi encuentro con Chile no fue una simple casualidad. De alguna manera, nuestras historias estaban destinadas a cruzarse, y con el tiempo este país se fue convirtiendo en una parte importante de mi vida”.
“Es una mezcla de destino, casualidad, conexión y ese sentimiento de que tenía que pasar”.
El “18” de un ciudadano chino
“Este año yo voy a pasar con mis amigos chilenos las Fiestas Patrias”, remarca Enrique que vivirá su quinta celebración en el país.
“Me invitan a hacer asado e ir a las fondas”, explica. “En China es diferente, porque allá el asado no es una carne grande, porque siempre hacemos cortes pequeños, parecidos a los anticuchos”. “Siempre en un pincho pequeñito y se pone mucho condimento y picante”.
Por otro lado, Enrique afirma que está aprendiendo a bailar cueca. “También me gusta mucho el Terremoto”, señala Xie sobre el famoso cóctel.
Finalmente, consultado sobre su futuro en el país, Enrique afirma que el yuánfèn que siente por Chile es muy fuerte. “He pensado que podría tener una familia acá. Podría pasar que me encuentre con alguien”, reflexiona.
“Eso también podría pasar”.