Madelyne Vera, víctima de un femicidio frustrado ocurrido en octubre de 2024, expresó su indignación luego de que el Tribunal condenara a su exesposo a cinco años de presidio menor en su grado máximo, pena que cumplirá bajo el régimen de libertad vigilada intensiva.
En conversación con Radio Bío Bío, la mujer afirmó que la sentencia la dejó en una situación de vulnerabilidad y aseguró que el fallo minimiza la violencia extrema que sufrió.
“La siento como una burla a todo el proceso que se ha realizado. Escuchar una sentencia que libera a tu agresor, que te pone en un inminente riesgo, genera pánico, rabia, angustia, temor y frustración”, manifestó.
Durante la entrevista, Vera relató que el caso comenzó siendo investigado como un femicidio frustrado, aunque posteriormente la calificación jurídica fue rebajada a femicidio tentado.
“Siempre sostendré que fue un femicidio frustrado”
Según explicó, esa modificación ya había generado preocupación en ella y su entorno, aunque mantenían la expectativa de que el condenado recibiera una pena efectiva cercana al máximo contemplado para ese delito.
En ese contexto, recordó los hechos ocurridos en octubre de 2024, señalando que el ataque comenzó al interior de su vivienda, donde —aseguró— su entonces esposo la estranguló mientras le decía que la mataría.
Posteriormente, indicó que fue trasladada inconsciente en el maletero de un vehículo hasta una quebrada en Olmué, donde volvió a ser atacada antes de ser lanzada por un barranco de más de 30 metros.
La víctima agregó que, tras sobrevivir a la caída, el hombre habría intentado atropellarla con la camioneta en la que se desplazaba, sin lograr su objetivo. Finalmente, logró salir de la quebrada con ayuda de un tercero que la asistió hasta la carretera.
“Siempre voy a sostener que eso fue un femicidio frustrado porque la intención era matar y esa intención se materializó mediante distintas acciones. Si sobreviví no fue porque él detuviera su actuar, sino por un milagro y por las personas que llegaron a ayudarme”, sostuvo.
“Hoy salgo a la calle con miedo”
Respecto de la pena impuesta, Vera afirmó que el régimen de libertad vigilada intensiva le provoca temor, ya que permitirá que su agresor permanezca en libertad mientras cumple la condena.
“Hoy salí a la calle con mi papá a hacer trámites y caminaba mirando para todos lados. Escuchaba una moto y me paralizaba. Veía un vehículo parecido al de él y pensaba que podía estar ahí”, relató.
La víctima también cuestionó el mensaje que, a su juicio, deja este fallo para otras mujeres que viven situaciones de violencia.
“Siempre voy a sostener que hay que denunciar, pero hoy me cuesta decirle a una mujer que lo haga cuando la propia justicia te está fallando. ¿Cómo le digo que denuncie si al poco tiempo puede volver a tener a su agresor en libertad?”, planteó.
Analizan acciones judiciales
Consultada sobre los pasos a seguir, Madelyne Vera indicó que aún existen alternativas legales, aunque precisó que estas serán definidas una vez que su equipo jurídico estudie en detalle la sentencia.
En ese sentido, señaló que durante esta semana sostendrá una reunión con los querellantes, entre ellos el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG) y la Fiscalía de Limache, para evaluar las acciones que puedan emprender.
“Tenemos que dar el espacio para que los profesionales analicen toda la situación y se tomen las decisiones correctas. Porque seguridad, mientras esa persona esté en la calle, no la vamos a tener y yo tampoco la voy a tener”, concluyó.