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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El luchador Arsen Julfalakyan, hijo de un campeón olímpico, retomó su carrera deportiva a los 39 años con Argentina. Tras una exitosa trayectoria en Armenia, decidió representar a los sudamericanos por motivos deportivos. En los Juegos Sudamericanos de Santa Fe 2026, logró la medalla de oro en la lucha grecorromana, rompiendo una sequía de 16 años para Argentina en esa disciplina.

La historia del luchador Arsen Julfalakyan parece salida de una novela. Hijo de Levon Julfalakyan (campeón olímpico en Seúl 1988), su carrera deportiva parecía concluida en 2021 tras una trayectoria colmada de éxitos en la lucha grecorromana.

Tras su retiro, asumió como legislador en la Asamblea Nacional de Armenia y se convirtió en presidente de la Comisión de Atletas de la Federación Mundial de Lucha. Sin embargo, todo eso cambió al ver la teñida albiceleste de Argentina.

A sus 39 años, Julfalakyan sintió que aún tenía fuego para competir al máximo nivel.

En 2024 decidió representar a los sudamericanos por motivos estrictamente deportivos, impulsado por el hecho de que Armenia ya contaba con el actual campeón europeo y mundial de su categoría (Malkhas Amoyan).

Con el uniforme de Argentina, ya había conquistado la medalla de plata en el Panamericano de Monterrey 2025 y ahora, en la categoría de hasta 67 kilos de los Juegos Sudamericanos de Santa Fe 2026, rompió una sequía de 16 años para darle al país que escogió representar una presea dorada en la lucha grecorromana.

“Eso me dio una motivación enorme para ganar la medalla, tanto para mí como para Argentina. Fue increíble”, señaló Arsen, que en los Olímpicos de Londres 2012 había ganado la medalla de plata con Armenia en la mencionada disciplina.