La Fiscalía y la Policía de Investigaciones (PDI) inspeccionaron este martes la Catedral de Rancagua, en la región de O’Higgins, por el hallazgo de osamentas. Esto con el propósito de fijar una fecha para la excavación del lugar donde se encontraron los restos. Esas diligencias no afectarán a la reestructuración de la Iglesia.
El comisario Matías Abarca de la Brigada de Homicidios de Rancagua informó que el hallazgo ocurrió detrás de la sacristía y por eso se realizaron coordinaciones con la empresa que está a cargo de la reestructuración de la catedral y con las autoridades eclesiásticas.
Lo anterior, explicó, es para “fijar una fecha para intervenir el lugar donde se produjo el hallazgo, ya que estas osamentas fueron devueltas al lugar de origen”.
Una vez examinadas y periciadas por el Consejo de Monumentos Nacionales, se podrá establecer la data y el origen histórico, además de determinar si existen restos de vestimentas o vestigios de las calles antiguas de Rancagua.
Sobre los trabajos que se realizarán en el lugar, el comisario detalló que se intervendrá “una losa y hormigón para acceder a la caja sin provocar la destrucción o mayor alteración de las osamentas”.
No afectará a la reestructuración de la Catedral de Rancagua
También confirmó que las obras de reestructuración no serán paralizadas, ya que “el lugar donde se realizó el hallazgo no está dentro del contrato que se establece para la reestructuración”.
Por su parte, el fiscal jefe de Rancagua, Claudio Meneses, indicó que “en una fecha próxima se realizará una excavación para recuperar esas osamentas”.
Al ser consultado sobre qué delito se podría configurar en este caso, respondió que “es apresurado” hablar de algún ilícito, pero eventualmente podría “ser una exhumación”. No obstante, aclaró que, por ahora, “no se podría establecer que se cometió un delito”.
Lo importante en este caso es determinar la data de las osamentas.