En una dura resolución y con una advertencia directa, el Juzgado de Garantía de Chillán renovó las cautelares dictadas hace un tiempo en el marco de una querella por abuso sexual contra el alcalde de Coihueco, Wilson Palma.
Se trata de la prohibición para el jefe comunal de acercarse y comunicarse con su denunciante, una exfuncionaria municipal, pero además la firma mensual en la Subcomisaría de Carabineros de Coihueco, cautelar esta última que Palma no ha cumplido.
Por eso, y por el peso de las pruebas presentadas al tribunal, explicó el abogado querellante, Juan Francisco Rodríguez, es que la jueza María Alejandra Cruz mantuvo las cautelares.
“El tribunal se ha podido convencer de que se cumplen con los presupuestos de los delitos invocados, que serían en este caso el abuso sexual por sorpresa. Estos antecedentes de la investigación, que se acompañaron en la querella, unidos a la conducta reticente de don Wilson Palma en orden a cumplir lo ordenado por la justicia, hacen creer que se tienen que imponer estas restricciones”, sostuvo.
Efectivamente, en la resolución judicial se señala que los antecedentes entregados permiten advertir la presunta existencia de ilícitos perpetrados por el imputado, delitos aún no formalizados por la Fiscalía, que ya investiga al alcalde.
Al respecto, el abogado de la víctima indicó que la formulación de cargos sería inminente, y que solo se está a la espera del resultado de una pericia.
“El Ministerio Público va a formalizar la investigación tan pronto concrete y agote ciertas diligencias. En específico, la pericia que se está realizando al teléfono de la víctima por parte de la Policía de Investigaciones, en la cual se va a determinar si efectivamente los mensajes que se exhibieron son reales y no han sido alterados”, señaló.
Al reiterar las medidas cautelares, el Juzgado de Garantía advirtió a Palma que el incumplimiento puede ser sancionado como desacato, delito que conlleva pena de entre 541 días y 5 años de cárcel.