El Juzgado de Garantía de Valdivia, en la región de Los Ríos, decretó este miércoles la suspensión condicional del procedimiento por un año respecto a tres estudiantes de la Universidad Austral (UACh) formalizados por atentado contra la autoridad tras la agresión que sufrió la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, en el campus Isla Teja.
De esta forma, los universitarios quedaron con prohibición de acercarse a la ministra, con la obligación de desarrollar prestaciones de servicios en beneficio de la comunidad, firma bimensual ante Carabineros y la obligación de pedir disculpas públicas a la autoridad de gobierno.
Para lo último, la ministra Lincolao se conectó a la audiencia por vía telemática y escuchó atentamente a los tres imputados.
Estudiantes de la UACh ofrecen disculpas públicas a ministra Lincolao
Una de las estudiantes aseguró que la situación “se salió de las manos”, pero que lo ocurrido “bajo ninguna circunstancia es correcto ni corresponde”. “Por lo mismo le ofrezco mis más sinceras disculpas. En ningún momento la intención fue causarle algún daño, tanto físico como emocional”, agregó.
Otro de los imputados extendió sus disculpas a la ministra y también a la universidad, enfatizando que una manifestación se debe hacer de “forma respetuosa y no se debe faltar el respeto a las autoridades o a quienes estén presentes solo por tener una opinión”.
El último involucrado indicó que “no hay justificación para la violencia” y que “nunca fue la intención de provocarle algún tipo de daño, tanto físico como emocional”. “Reitero mis disculpas y espero que las pueda recoger”, cerró.
Ministra apela al “respeto a las instituciones”
En la instancia, la ministra se refirió a la agresión de la que fue víctima, enfatizando que “este caso trasciende a las personas directamente involucradas. En una democracia, las autoridades estamos sometidas al escrutinio público, a la crítica, al cuestionamiento y a la protesta; así corresponde y así debe ser, pero una democracia también requiere marcos claros de convivencia que permitan distinguir entre la expresión legítima de una discrepancia y aquellas conductas que puedan afectar el normal ejercicio de una función pública”.
“Los cargos son transitorios, los gobiernos cambian y las autoridades cambian.
Lo que debe permanecer es el respeto por las instituciones, por el Estado de derecho y por las reglas que permiten procesar nuestras diferencias dentro de un marco democrático”, reforzó la autoridad.
Recordemos que esto ocurrió cuando la ministra acudió a la ceremonia de inauguración del año académico de la UACh, en el campus Isla Teja, donde se encontró con un ambiente hostil generado por manifestaciones de estudiantes. Finalmente, la autoridad debió salir corriendo de las instalaciones, mientras era empujada y le arrojaban agua.