Las acusaciones han obtenido apoyo, por ejemplo, de la CUT. De todos modos el gabinete de la autoridad desmintió lo expresado por los funcionarios. “Desmentimos rotundamente la existencia de acciones antisindicales, matonaje o persecución de trabajadores", zanjaron.

La seremi de Salud de Coquimbo, Paola Salas, enfrenta una serie de acusaciones de acoso laboral por parte de funcionarios del organismo.

En concreto, en las últimas semanas la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la Asociación de Funcionarios de la Seremi de Salud Coquimbo (Afuseremi) y la Federación Nacional de Funcionarios de la Subsecretaria de Salud Pública (Fenfussap) han emitido declaraciones al respecto.

En una carta abierta, el directorio de Afuseremi Coquimbo expuso que en una reunión realizada el 21 de febrero la autoridad “agredió verbalmente” a una dirigente que le consultó sobre el uso de la Asignación Función Crítica (AFC), lo que habría derivado en una “persecución y descalificación” contra la funcionaria.

En conversación con El Día Fabiola Vargas, presidenta del gremio, expresó que “nosotros criticamos su reacción desmedida ante el cuestionamiento por acuerdos que se firmaron cuando ella asumió como seremi, los que no han sido cumplidos, entre los que se incluye la AFC y los ascensos de grados para los funcionarios”.

“Las situaciones de acoso y maltrato comenzaron el año pasado, cuando la autoridad pidió que se hicieran informes por las licencias médicas de ocho de nuestros socios, quienes se integraron forzosamente a sus labores y ahora tienen miedo de perder sus trabajos”, agregó.

De acuerdo al relato de Vargas, las autoridades del Ministerio de Salud estarían al tanto de lo ocurrido ya que “se hizo una presentación a nivel central y además se hicieron denuncias por la agresión verbal que sufrí por parte de ella en un pasillo y por la agresión a mi compañera”.

En línea con eso, la dirigente aseguró que la molestia también se le hizo a la misma seremi de Salud en una reunión, “pero no pudimos conversar porque me hizo callar”, lanzó.

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Por su parte, el dirigente nacional de Fenfussap, Manuel Martínez, invitó a los integrantes del gremio a “cerrar filas” con los dirigentes de la Seremi de Salud Coquimbo, recalcando que el presidente Gabriel Boric “no solamente puede pensar en cambio de ministros y subsecretarios sino que también debe pensar en el tercer nivel jerárquico (…) aquí hay seremis de Salud que lo han hecho mal y que deben de salir”.

En paralelo, el consejo directivo de la CUT Coquimbo emitió una declaración de apoyo a los funcionarios, detallando que le dieron a conocer esta situación al delegado presidencial regional, Rubén Quezada, en una reunión el 1 de febrero.

Al respecto, la presidenta regional de la CUT, Fabiola Sepúlveda, comentó a El Día que “le presentamos una carpeta al delegado presidencial con el detalle de los casos de maltrato y hostigamiento, y un petitorio donde solicitamos la salida de Paola Salas del cargo”.

“Él se comprometió a darnos una respuesta al regreso de sus vacaciones, cosa que no ha sucedido. También conversamos con el entonces seremi de Gobierno, Fernando Viveros, quien tampoco nos respondió”, sostuvo.

Desde el gabinete de la Seremi de Salud enviaron una declaración pública negando las acusaciones.

“Desmentimos rotundamente la existencia de acciones antisindicales, matonaje o persecución de trabajadores y trabajadoras por parte de la autoridad. Existe por parte de la seremi Paola Salas completa disposición para construir una relación de cooperación y colaboración mutua con los funcionarios”, escribieron.