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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El próximo sábado 5 de septiembre se realizará el segundo cambio de hora del 2026 en Chile, marcando el inicio del horario de verano con una adelantación de 60 minutos. Aunque la mayoría del país ajustará sus relojes, Rapa Nui seguirá una dinámica diferente, mientras que Aysén y Magallanes mantendrán su hora sin modificaciones. Esto se debe a decretos que establecen que estas zonas permanecerán en el huso horario correspondiente a tres horas al Oeste del meridiano de Greenwich, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y la productividad regional al aprovechar mejor la luz natural.

El próximo sábado 5 de septiembre tendrá lugar el segundo cambio de hora de 2026, que nos permitirá pasar al horario de verano. En la práctica, implica que los relojes se adelantarán 60 minutos.

Es así que cuando sean las 23:59 horas del sábado 5 de septiembre y estén por llegar las 00:00, los chilenos tendrán que ajustar la aguja más corta del reloj a la 01:00 del domingo 6.

La medida se aplicará en casi la totalidad de Chile, aunque no de la misma forma en todas partes. Mientras que Rapa Nui lo hace 2 horas antes que la hora continental, las regiones de Aysén y Magallanes no tendrán cambios.

¿Por qué Aysén y Magallanes no tendrán cambio de hora?

Desde hace casi una década, los relojes de la región de Magallanes y Antártica Chilena se han mantenido sin alteraciones cada vez que el resto del país ajusta el horario.

En 2017, un decreto fijó que la hora oficial de esa zona del país “corresponderá en forma permanente al huso horario tres horas al Oeste del meridiano de Greenwich (-3)“. Este es el que adopta nuestro país cuando pasa de su habitual UTC-4 (invierno) al horario de verano.

El documento argumenta que la decisión de mantenerse en el huso horario UTC-3 “significará una disminución de los consumos energéticos y mejorará la calidad de vida de los habitantes de la región mencionada, al lograrse que las jornadas laborales vespertinas se vean beneficiadas con la presencia de mayor cantidad de luz natural, permitiendo un mejor aprovechamiento de las horas de la tarde, lo que beneficiará directamente la actividad productiva regional”.

En el caso de la región de Aysén, en marzo de 2025 se publicó un decreto que estableció que allí también se mantuviera el horario de verano, respondiendo a las mismas razones: ser las zonas que tienen menor exposición solar diaria.

La decisión fue precedida por una consulta ciudadana realizada por la Delegación Presidencial Regional, donde el 94% de los ayseninos apoyó la medida.

El actual decreto (n.º 98) que rige el cambio de hora del 5 de septiembre y los siguientes a realizar hasta 2029 también respalda lo establecido por las normativas precedentes, manteniendo lo establecido para estas regiones. Es así que ese día los relojes no experimentarán cambios en esas zonas.