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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La oposición evalúa aplazar la reunión prevista para el 15 de noviembre con los expresidentes Gabriel Boric y Michelle Bachelet, tras la crisis por la rebaja de condenas. Los partidos descartan diferencias internas y buscan una fecha acorde al momento político; diciembre surge como alternativa, aún sin confirmación. La cita buscaba definir una hoja de ruta común y fortalecer el vínculo con la ciudadanía.

La crisis política desatada por la rebaja de condenas también obligó a reordenar la agenda de la oposición, que tenía previsto reunirse el próximo 15 de noviembre con los expresidentes Gabriel Boric y Michelle Bachelet.

La posibilidad de aplazar el encuentro fue abordada en una reunión de los secretarios generales de los partidos del sector. Sin embargo, la decisión definitiva quedará en manos de los presidentes de las colectividades.

Desde la oposición descartaron que la eventual postergación responda a diferencias internas. Fuentes de Radio Bío Bío señalaron que todos mantienen la disposición a realizar la cita, pero buscan una fecha que no desentone con el momento político. Diciembre aparece como una alternativa, aunque deberá ser ratificada por los timoneles.

El encuentro buscaba dar continuidad a la reunión que ambos expresidentes sostuvieron en octubre con los partidos de la oposición, en la Fundación Horizonte Ciudadano.

En esa instancia, el diagnóstico apuntó a la necesidad de recuperar la conexión con la ciudadanía, fortalecer el trabajo territorial y avanzar en una hoja de ruta común frente al Gobierno de José Antonio Kast. Boric llamó a salir a las calles y escuchar a las personas, mientras Bachelet puso el foco en las dificultades económicas y las necesidades de la población.

Sin embargo, desde que estalló la polémica por los decretos que rebajaron condenas, ninguno de los dos exmandatarios se ha pronunciado públicamente sobre la controversia. Esto, mientras los partidos de oposición han endurecido sus cuestionamientos al Ejecutivo.

Así, la postergación deja en suspenso una instancia que buscaba proyectar el futuro del progresismo, en un momento en que sus fuerzas están concentradas en responder a la contingencia política.