A solo un día de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, el Gobierno del presidente Donald Trump recurrió este lunes a la Corte Suprema para intentar apartar más de 20 mil votos por correo en California, al considerar que podrían haber sido emitidos por personas que no cuentan con la ciudadanía estadounidense.
La solicitud de emergencia fue presentada por el Departamento de Justicia (DOJ), luego de que dos instancias judiciales rechazaran la petición de bloquear las papeletas y someterlas a una revisión adicional antes de su contabilización.
El Ejecutivo estadounidense sostiene que, junto con el Departamento de Seguridad Nacional, identificó a más de 20 mil personas que podrían haber votado sin estar habilitadas para hacerlo. Sin embargo, las autoridades de California cuestionaron la fiabilidad de los antecedentes y advirtieron sobre las consecuencias que tendría la medida para el proceso electoral.
Los reveses judiciales del Gobierno de Trump
La controversia comenzó el pasado 15 de octubre, cuando el Departamento de Justicia presentó una demanda para exigir que las autoridades electorales apartaran las papeletas identificadas y verificaran la ciudadanía de sus emisores antes de contabilizarlas.
La solicitud fue rechazada inicialmente por el juez David Carter, del Distrito Central de California, quien consideró que la medida vulneraría la autonomía del estado para organizar sus elecciones y podría afectar el derecho al voto de ciudadanos estadounidenses.
El magistrado advirtió que la petición se sustentaba en antecedentes cuya precisión no estaba acreditada, lo que abría la posibilidad de privar de su derecho a sufragio a miles de personas.
Posteriormente, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito respaldó ese criterio y recordó que la Constitución estadounidense entrega a los estados atribuciones para administrar sus procedimientos electorales.
“Si los Estados Unidos consideran que son necesarios procedimientos distintos para los votos por correo, creemos que deberían presentar esa sugerencia ante el Congreso, no ante los tribunales“, señalaron los jueces en su resolución del viernes.
Pese a ambos reveses, la Administración Trump decidió llevar la disputa hasta la Corte Suprema, cuando faltan apenas horas para una nueva jornada electoral.
California enfrenta a la Casa Blanca por los votos por correo
Las autoridades californianas también han advertido sobre las dificultades prácticas de aplicar la medida solicitada por el Gobierno federal.
Según explicaron, durante el procesamiento electoral los votos son separados de los sobres que contienen la información de los electores, por lo que identificar y apartar las papeletas cuestionadas podría generar retrasos e incertidumbre en el recuento.
La controversia se produce, además, en medio de una creciente tensión política entre la Casa Blanca y el gobernador de California, Gavin Newsom.
El mandatario estatal anunció el despliegue de abogados especializados en legislación electoral y observadores en distintos puntos del estado, con el objetivo de “proteger cada voto”.
La decisión responde a la directriz del Gobierno de Trump de situar agentes federales en los centros de votación.
Newsom también elevó el tono de sus críticas contra el presidente estadounidense mediante una publicación en X.
“Mañana emitiremos el veredicto sobre el presidente más corrupto en la historia de EE.UU.”, escribió este lunes.
De esta manera, la disputa por los votos por correo en California llega a la máxima instancia judicial estadounidense en la antesala de unas elecciones que definirán la nueva composición del Congreso.